Energía renovable y descarbonización: los desafíos

Avanzar en la descarbonización a gran escala y en los consumos energéticos finales es clave para que las energías renovables terminen consolidando su participación en el país, lo que requiere un avance regulatorio claro.

Una serie de temas debe enfrentar el sector de energías renovables en el país para consolidar en el tiempo el notable incremento que registra en la matriz local en los últimos años, considerando el hito de que durante este ejercicio alcanzará una participación del 20% en la generación eléctrica, adelantándose en cinco años a la meta estipulada en la Ley 20/25 sobre ERNC.

Hasta el momento, el barómetro de las inversiones en el sector sigue al alza, puesto que estas tecnologías se acercan a los 6.000 MW de capacidad instalada en el sistema eléctrico local, si se consideran los proyectos en operaciones y en pruebas, a partir de los datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Es sobre esta base que los principales desafíos para las energías renovables están asociados directamente al proceso de descarbonización, el cual debe ir más allá del retiro de unidades generadoras en el sistema eléctrico, ya que es necesario profundizar el reemplazo de los combustibles fósiles en la matriz secundaria, específicamente en los consumos de procesos industriales, el transporte y a nivel residencial.

A gran escala, los retos para el sector renovable apuntan a una definición de flexibilidad en el sistema eléctrico, para que las distintas tecnologías de generación presentes tengan una mayor certidumbre en sus operaciones basada en el principio de neutralidad. También se requiere agilizar el proceso de expansión de la transmisión, considerando que la línea Cardones-Polpaico – que completó el sistema de interconexión nacional- ya se acerca a la máxima capacidad por el ingreso de proyectos de energía renovable. Otro aspecto importante es la inclusión de los sistemas de almacenamiento de energía.

Resolver estos y otros desafíos durante el presente año permitirá ganar tiempo para que las tecnologías renovables avancen hacia la pequeña escala, es decir, a los centros de consumo. Esta es la razón por la cual el fortalecimiento de la generación distribuida es prioritario, especialmente si se toma en cuenta que el reglamento en esta materia aún se encuentra en tramitación.

La reforma a la distribución será clave en este ámbito, debido a que contempla ampliar el número de servicios en este mercado, como la electromovilidad y el almacenamiento energético residencial, donde la electrificación de los consumos es la tendencia por sobre el uso de combustibles fósiles.