Electromovilidad: normativa es clave para la masificación

Contar con una normativa técnica es fundamental para ordenar el desarrollo de la infraestructura de carga, a la espera de avanzar hacia un marco regulatorio que debe salir del Congreso.

La incorporación de buses y taxis eléctricos al transporte público, junto con la propagación de puntos de carga y electrolineras a lo largo del país, son los dos principales hitos que durante este año ha mostrado el desarrollo de la electromovilidad, lo cual es considerado por los especialistas como un punto de partida adecuado para avanzar hacia la anhelada masificación de este tipo de vehículos en el mercado local, de la mano de los menores precios que deberían tener en los próximos años. Se debe sumar a este proceso la popularización urbana de soluciones de micromovilidad eléctrica, como los scooters.

Para consolidar este avance resulta necesario avanzar en un marco regulatorio que entregue certeza al desarrollo de la movilidad eléctrica, por lo que el proyecto de Ley de Eficiencia Energética que se tramita en el Congreso, donde se incorporan estándares para este tipo de vehículos, es de vital importancia.

A ello se sumará el proyecto de Ley Larga de Distribución, en que se contempla aumentar la competencia en este segmento a fin de extender la oferta de servicios, entre los cuales está la electromovilidad.

El nuevo marco legislativo también irá acompañado de normativas técnicas que apunten a incentivar la movilidad eléctrica, lo cual es impulsado por el Ministerio de Energía a través de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), donde una mesa público-privada impulsa la creación de las primeras normas en este ámbito, especialmente en materia de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos.

Este trabajo se encuentra en la etapa de consulta pública, tanto a nivel nacional como internacional, para posteriormente tener una versión final, donde se estipulen aspectos como la seguridad de las instalaciones, la interoperabilidad de los sistemas de carga y la eficiencia de las redes eléctricas ante el aumento de la infraestructura de carga.

Otros elementos que se contemplan para esta primera normativa son la infraestructura de carga para vehículos eléctricos en instalaciones domiciliarias, vía pública, electrolineras y en la primera en el mundo para electroterminales de buses eléctricos.

Estos aspectos van en la línea correcta para contar con reglas técnicas y claras que permitan la masificación de la electromovilidad en el país, especialmente en el marco de la electrificación de la matriz energética a la que apunta la industria a nivel mundial.

Es por este motivo que cobra tanta relevancia la reforma a la distribución eléctrica que se tramitaría el próximo año en el Congreso, pues está en sintonía con la tendencia de evitar el sobredimensionamiento de las redes eléctricas y los sobrecostos innecesarios para la ciudadanía, tal como se ha dicho en los talleres público-privado donde se han recogido los ejes de esta iniciativa.