Cuarta temporada consecutiva con bajos aportes de deshielo

La primera estimación de los pronósticos de deshielo para esta temporada 2013-14 publicada por el CDEC a fines de agosto vuelve a mostrar una baja disponibilidad de recursos para la temporada, con un nivel de probabilidad de excedencia del orden de 85% para las cuencas entre Aconcagua y Biobío. Para esta temporada el comportamiento hidrológico de todas las cuencas sería similar: la peor situación se pronostica para Rapel con volúmenes de 90% de probabilidad de excedencia y la mejor para la cuenca del Laja donde este valor es de 73%.

Esta probabilidad de excedencia global del volumen de deshielo pronosticado para la temporada no refleja las significativas diferencias de los volúmenes de aportes entre las cuencas desde Aconcagua al Biobío, por lo que resulta más adecuado referirse a una probabilidad de excedencia para el sistema, ponderada por los aportes de cada cuenca. A pesar de ello, en esta oportunidad, ambos indicadores resultan prácticamente idénticos, lo que refleja el comportamiento uniforme que presentan las condiciones hidrológicas en toda la zona central de Chile.

El volumen aportante para todas las cuencas y toda la temporada se pronostica en 8.296 m3/s-mes, que es algo más de un 20% superior al observado de la misma variable en la temporada pasada, en la que se registró 6.709 m3/s-mes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ese valor resultó un 12% inferior al pronosticado en agosto de 2012, cuando la predicción en términos de probabilidades de excedencia fue muy similar a la que se presenta para esta temporada. En general los pronósticos del CDEC efectuados en agosto para toda la temporada resultan en promedio, para todo el sistema, muy acertados, con errores en los volúmenes del orden del 10%, de manera que lo más razonable es suponer que esta temporada será muy similar a la anterior.

La situación hidrológica de los aportes de deshielo en estas cuencas y el estado de los embalses es compleja ya que esta es la quinta temporada seguida en que estos son bajos, de manera que el sistema de almacenamiento no se ha podido recuperar. Efectivamente, en la temporada 2009/10 el volumen total tuvo una probabilidad de excedencia de 63%, y en las siguientes empeoró a 84%, 75%, 88% y ahora 85%, es decir, van cuatro temporadas seguidas con volúmenes escasos. Desde el punto de vista del comportamiento temporal, los aportes anuales de estas cuencas son estadísticamente independientes de un año a otro, de manera que estas cuatro temporadas con valores menores a los que se presentan habitualmente en promedio cada cinco años, sería una situación de sequía moderada en intensidad, pero muy prolongada en cuanto a la duración. Sin embargo, la probabilidad de que termine en la próxima temporada es independiente de lo que se ha observado.