Cómo Chile puede ser ejemplo en trazabilidad de datos energéticos

Chile tiene el potencial de ser ejemplo en trazabilidad de datos energéticos, y para esto, uno de los mayores desafíos será crear una cultura que fomente compartir información y usar los datos abiertos.

El blockchain o ‘cadena de bloques’ introduce una nueva posibilidad, que ninguna tecnología anteriormente conocida permitía. Basada en mecanismos de criptografía avanzada, es un sistema de registro descentralizado, tanto a nivel físico como administrativo, lo que permite gestionar una base de datos de transacciones para una comunidad o red.

Hasta hace poco tiempo, cualquier operación que involucrara a múltiples personas requería tener mecanismos de comunicación de mensajes entre ellas (en papel, en archivos computacionales o a través de mensajes digitales), y cada una debía tener un registro independiente con sus respectivos procesos de conciliación. Ahora, con Blockchain, es posible gestionar la información compartida en una plataforma única, que permite abarcar a todos sus participantes, y que mantiene, en base a su tecnología, un estado cierto y consistente del sistema.

El estudio “Blockchain: Un camino a la 4ta Revolución Industrial” −realizado por el Ministerio de Economía en conjunto con la Comisión Nacional de Energía, y otros servicios públicos y empresas privadas− identifica al sector energético chileno como uno de los pioneros en la industria nacional en la adopción de Blockchain, en que se concluye que los usos más relevantes podrían ir de la mano con la identificación de medidas para el comercio de electricidad entre países vecinos, la gestión de redes flexibles y el comercio de energía a gran escala.

La CNE, con el objetivo de aumentar los niveles de seguridad, integridad, trazabilidad y confianza de la información pública dispuesta, fue el primer regulador del sector energético en el mundo en implementar la tecnología Blockchain en sus procesos de publicación de datos abiertos y otros productos.

Esta aplicación está publicada en Energía Abierta, la primera plataforma de datos abiertos del sector energético de Latinoamérica. De acuerdo a sus características, esta iniciativa se perfila como la herramienta óptima para realizar el seguimiento de los compromisos medioambientales adquiridos por nuestro país ya que, a modo de un “notario digital” de los datos de energía de Chile, y sus certificados de confianza, entrega una mayor credibilidad y facilidad para la trazabilidad de los datos publicados en el portal.

Actualmente, la CNE cuenta con 194 certificados de blockchain ya emitidos, para un total de 12 temas de forma recurrente y otros 36 certificados que fueron emitidos para la publicación del Anuario CNE.

Chile tiene el potencial –y una muy buena oportunidad− de ser ejemplo en trazabilidad de datos energéticos, y para esto, uno de los mayores desafíos será crear una cultura que fomente compartir información y usar los datos abiertos. Por otra parte, queda el gran reto de desarrollar, operar y actualizar una plataforma que dé confianza y trazabilidad a las inyecciones y retiros asociados a energía renovable, convirtiéndose en la fuente de información para lograr la certificación en distintos estándares internacionales.