Las autoridades locales exigen la entrega de beneficios para los poco más de 90.000 habitantes que tiene la región e impacto cero para el ecosistema antes de dar su apoyo a la construcción del megaproyecto de Endesa. Los ecologistas también exigen, pero en su caso, reorientar la política energética hacia fuentes renovables y olvidarse de la hidroelectricidad.
Según el alcalde de Cochrane, Christián Núñez, el proyecto es «interesante», pero explica que no puede declararse a favor o en contra del proyecto de Endesa hasta tener en la mano los resultados del estudio de impacto ambiental. El edil advierte que el impacto puede ser enorme para una comuna con poco más de 2.900 habitantes, considerando que el plan de Endesa considera contratar en su peak más de 4.000 trabajadores, a los que podrían sumarse sus familias.
El senador por la XI Región Antonio Horvath, teme también un colapso por la llegada de miles de personas a la comuna. «Va a haber un impacto fuerte, Cochrane tiene pocos habitantes. Hay que capacitar a la gente, traer gradualmente a las familias, hacer un trabajo previo», sostuvo.
Horvath advierte que Aysén no basta para satisfacer la demanda futura de energía del país. «Las cuatro centrales tendrán capacidad de generar 2.500MW y la demanda crece a un ritmo de 500MW anuales. Estas cuatro centrales van a cubrir sólo parte de las necesidades e igual va a haber que buscar fuentes alternativas», añadió el parlamentario.
Condiciones
Energía barata para la región es una de las exigencias que el intendente de la XI Región, Juan Gutiérrez, pone sobre la mesa, en una zona donde la electricidad vale más que en el resto.
«La energía debe ser menos costosa para toda la región, porque Aisén hoy tiene la electricidad más cara de Chile y eso impide el desarrollo de la actividad económica», añadió la autoridad regional, quien ejemplifica con las salmoneras que sólo realizan la etapa de cultivo en la XI Región, pero por el costo de la energía se llevan los peces a la X Región para su procesamiento.
El diputado por la zona Leopoldo Sánchez, en tanto, añade el elemento tecnológico, ya que, en su visión, es perfectamente posible construir las cuatro centrales sin afectar mayormente al ecosistema del sector.
«Se trata de un proyecto tremendamente atractivo, pero las cosas tiene que hacerse bien, con tecnología de punta», advirtió el parlamentario, quien pide que se evalúe construir centrales de menor tamaño para que el impacto sea mínimo.
En tanto, el alcalde Christián Núñez cuenta que la comunidad hoy está profundamente dividida entre aquellos que ven en la construcción de las represas la esperanza de mayor bienestar económico y aquellos que la ven como una amenaza.
Los ecologistas, en tanto, han reactivado los vínculos alcanzados para hacer frente a Alumysa, con organizaciones como Chile Sustentable, Greenpeace e International River Network.
Daniel González, director ejecutivo de la agrupación Futa Friends, rechaza la construcción de las centrales, ya que, en su visión, afectará a otras actividades productivas de gran potencial en la región, como el turismo.
«El eslogan de Sernatur es «naturaleza que conmueve» y las represas no conmueven al turista. Está demostrada la capacidad que tiene la actividad turística como diversificador de la economía y su capacidad decentralizadora y además sustentable en el tiempo», agrega el ecologista.
Defensa
Según el director del Comité Nacional Pro Defensa de la Flora y Fauna (Codeff) de la XI Región, Peter Hartmann, el proyecto de Endesa no debe construirse porque es un «atentado» contra las cuencas de dos ríos de belleza inigualable.
«Ambos ríos son poco conocidos, tienen un tremendo potencial que podría aprovecharse, por ejemplo, con centrales de caída libre. Cuando se pone represas a los rios los asesinas, inundando una amplia superficie con potencial en ganadería y agricultura», agregó el dirigente de Codeff XI Región.
Construcción
Las obras debieran iniciarse en el transcurso de 2008.
Fuente: El Mercurio.
