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(Chile) El frustrado intento de liberalizar el sector eléctrico

Ene 30, 2006

* La crisis del gas, y el consiguiente aumento de los precios de la electricidad en la zona central, postergarán en un par de años la posibilidad de acceder al mercado no regulado del SIC. Con esto, se frustra una de las medidas que se incluyó en la Ley Corta I, la que tenía el objeto de liberalizar el sector.

Poco o nada cambiará el mercado eléctrico local en marzo próximo, fecha en la que comienza a operar uno de los cambios que introdujo la Ley Corta I y que guarda relación con la rebaja del límite para formar parte del mercado libre, que pasó de 2.000 kW a 500 kW.

Dicha medida buscaba que este tipo de consumidores (edificios de más de 20 pisos, supermercados, malls, industrias y fábricas de mediana envergadura, que en promedio consumen mensualmente sobre los 150.000 kW/h) accediera a una mejor tarifa y, de paso, negociara directamente el suministro con las generadoras o distribuidoras, liberalizando en cierto modo el sector.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, esto simplemente no ocurrirá, destinando la alternativa a un fracaso momentáneo.

Lo anterior, porque los clientes regulados que podían acceder a esta modalidad (6% a 10% del actual 70% que conforma este segmento en el Sistema Interconectado Central, SIC) no optarán finalmente por ella, debido a que las actuales condiciones del mercado no “propician” el traslado.

Efecto Gas

A juicio de Francisco Aguirre, socio de Electroconsultores, a los clientes entre 500 kW y 2.000 kW no debiera interesarles participar en un mercado “en el cual hoy los oferentes le están quitando calidad de suministro a los consumos que le entregan a los clientes libres. Hoy un consumidor regulado tiene mejor respaldo normativo que un usuario no regulado”.

Pero esto no es todo, un operador del sector, al ser consultado si están dadas las condiciones para que esta medida se ponga en marcha, puntualizó que sólo de manera parcial. “Hoy disponemos de peajes de distribución regulados. No hay que negociar el precio con el dueño de las instalaciones. Es un dato que le permite al oferente evaluar su oferta sin tener que preguntarle nada al dueño de las redes. No obstante, la coyuntura de escasez de oferta energética retardará que todo o parte de este potencial mercado se transforme en libre”.

Mario Donoso, gerente general de CGE Distribución, principal distribuidora del Grupo CGE y segunda del país, explicó, al respecto, que “aún es necesario generar algunas condiciones adicionales para que esta medida funcione de manera adecuada. Por ejemplo, aunque están fijados los peajes de distribución, falta definir los peajes de subtransmisión para tener claridad en los costos involucrados en abastecer a un cliente libre”.

Aguirre agrega, además, que actualmente un cliente regulado está protegido por la normativa, la que le permite que su suministro esté dentro de ciertos límites de calidad y desde el punto de vista comercial, “incluso tiene derecho a retornos compensatorios frente a desabastecimientos”, resguardo que el usuario no regulado tiene que negociar. “En pocas palabras hoy no conviene cambiarse de cliente regulado a libre, y por lo menos, creo que no por los próximos tres años”.

Esto, porque durante el periodo 2006-2008 existirán desajustes de oferta y demanda, y “vamos a estar apretados y hay riesgos”, sostiene Aguirre.

Problemas que se vinculan, sin duda, a la escasez de suministro de gas natural desde Argentina, y obviamente, al riesgo siempre latente de contar con una hidrología seca.

En cuanto al hecho que las licitaciones de suministro pudiesen afectar la liberalización del mercado, un ejecutivo del sector puntualizó que este tipo de procesos otorga más señales de mercado. “En efecto, a partir de que las licitaciones comiencen a operar, la señal de precio de nudo que calcula la autoridad comenzará paulatinamente a ser reemplazada por precios que provienen de licitaciones”. Dando con ello, a su juicio, una señal 100% de mercado.

Donoso aseguró, por su parte, que las licitaciones que se están iniciando son para los clientes regulados y las bases que las distribuidoras han entregado a la Comisión Nacional de Energía (CNE) para su aprobación, contemplan dicha posibilidad.
Tarifas Altas

Otro factor que no hace “rentable” o “beneficioso” pasar de regulado a libre se vincula con un elemento esencial, el precio.

Un operador señaló, al respecto, que considerando los actuales valores del mercado -el precio de nudo está en una cifra cercana a los US0/MWh- simplemente no conviene pasar de un segmento a otro. “La escasez relativa actual de la energía promueve precios libres altos y contratos de corto plazo”, asegura.

Agregó, además, que a la fecha ya existe una amplia cartera de clientes libres, que en el SIC representa del orden del 40% de la energía que se consume. “De ese 40%, un 30% es ya atendido directamente por generadores. Se trata de un porcentaje que refleja un amplio grado de liberalización de mercado. No hay que olvidarse que la señal de precio regulado (el nudo representa cerca del 50% de las cuentas) sigue dentro de una banda de precio libre”.

Sin embargo, precisó que el mercado seguirá profundizándose en la medida que se mejore la oferta energética y “se den las condiciones para que todos los actores involucrados tengan simetría de derechos y obligaciones para competir”.

Sobre este tema, Donoso puntualizó que la posibilidad de acceder al segmento no regulado produce dos efectos que contribuyen a liberalizar el mercado. “En primer lugar, amplía el mercado de clientes que pueden ser suministrados directamente por los generadores y, en segundo, permite incluir los precios de estos clientes en las bandas de precios que deben considerarse para efectos de fijación de los precios de nudo, que se transfieren a clientes regulados”.

Volviendo al factor precio, Aguirre explicó que “las tarifas reguladas hoy en día podrían ser para estos potenciales clientes más bajas que los valores no reguladas”, agregando que “si bien es cierto que esto entra en operación en marzo de 2006, el aviso para formar parte del mercado libre se debía hacer con 12 meses de anticipación y de las consultas que hemos recibido sobre el tema, todas han concluido en una respuesta desfavorable… Por lo menos, no conozco clientes que hayan decidido cambiarse de un sistema al otro”.

En esta misma línea, el gerente general de CGE Distribución precisó que si se analizan las cifras actuales no resulta conveniente para un cliente regulado acceder al mercado libre. “Esto porque el precio regulado está por debajo de los precios exigidos por los generadores y además, porque existe un servicio especializado para cada necesidad que sólo la distribuidora puede dar, con un respaldo que da la experiencia en este negocio”.

Preparados

Con estos datos sobre la mesa, el escenario no deja de ser complejo. De hecho, un operador al ser consultado respecto a qué recomendación le daría a los cerca de 1.000 clientes que podrían pasar a formar parte del segmento libre, señaló tajantemente que “asesorarse muy bien. Hoy el mercado está pasando por una coyuntura particular de escasez que requiere de un muy buen análisis de las posibilidades que este brinda. Creemos que en un mercado de largo plazo, consolidado y estable, con una oferta energética equilibrada, no debiera haber grandes diferencias entre las ofertas de precios”.

Al mismo tiempo, Donoso agregó que hay que poner atención a las condiciones de indexación ofertadas dada la alta variabilidad que han tenido los precios de energía, y considerar la evolución de precios por lo menos por los próximos cuatro años, ya que antes de eso no podrían retornar al mercado regulado.

Pese a este escenario, las distribuidoras de todas maneras ya están preparadas para atender a estos eventuales nuevos usuarios, quienes sumarían un consumo de 2.500 GWh. Es más, un ejecutivo del sector detalla que el segmento de las distribuidoras está organizado para este eventual traspaso, “toda vez que ya disponen dentro de su organización de áreas dedicadas a la atención de grandes clientes. Esto significa tener ejecutivos de cuenta altamente especializados, segmentación del mercado, visitas periódicas en terreno, asesorías de eficiencia energética, entre otras”.

Lo anterior, es reafirmado por CGE Distribución, compañía que está enfocada en ofrecer las mejores condiciones comerciales a sus clientes, las que no sólo contemplan condiciones de precio, sino que además aspectos relacionados con la calidad de suministro y la calidad de las respuestas a sus requerimientos.

Finalmente, sin embargo, todo apunta a que en marzo próximo los supermercados, malls, industrias y fábricas de mediana envergadura que alguna vez analizaron la alternativa de pasar a formar parte del mercado libre esperarán al menos un par de años para tomar la decisión, teniendo en cuenta sobre todo, que el actual nivel de precios y resguardos que existen en el sector, hacen poco viable el ingreso al segmento no regulado, el que suma 30% del SIC y que podría llegar a 40% en el futuro.
Fuente: Estrategia.

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