Nicola Borregaard, directora ejecutiva del Programa País Eficiencia Energética (PPEE), aseguró que la implementación de la iniciativa tiene un “potencial” de ahorro por unos US2.350 millones en un periodo de 10 años a nivel país, mientras que en cada ejercicio la reducción en el consumo energético alcanzaría a 1,5%. “Con las medidas de regulaciones y otros tipos de incentivos podría llegar quizás entre la mitad y el potencial completo, pero eso depende en gran parte de las medidas del Programa, así como de las reacciones de los distintos actores”.
Agregó, en el marco del Seminario “Eficiencia Energética en Chile: Un gran potencial económico, energético y ambiental”, que debemos lograr el desafío de desacoplar el consumo energético y el crecimiento del PIB. “La eficiencia energética implica ganancias a todos los niveles y puede ser una verdadera contribución al desarrollo sostenible en Chile. Eso implica, a nivel económico, ambiental y energético”.
Según Borregaard dentro de los objetivos específicos del Programa está el crear una cultura de eficiencia energética a nivel país; formar una institución público-privada donde estén presentes todos los actores; proporcionar un marco legal, e implementar algunas iniciativas claves. “Estamos convencidos que este es un tema de largo plazo, no es un programa de un año, ni de dos, ni de tres años, sino que indefinidamente. Se trata de un problema sistémico que tenemos que enfrentar en todos los niveles”.
Al mismo tiempo, fue enfática en sostener que la eficiencia “es más que el ahorro, y más que el uso de sustitutos”.
Bruno Philippi, presidente de Sofofa, hizo hincapié, por su parte, en que uno de los principales objetivos que se ha trazado el PPEE es alcanzar el desacoplamiento entre la tasa de crecimiento y el consumo de energía. “La promoción del uso eficiente emerge como un asunto urgente en el país, en ese sentido, hemos señalado que para avanzar efectivamente es fundamental contar con una política de precios que refleje en todo momento los costos reales y efectivos que para el país significa satisfacer la cada vez más creciente demanda”.
Al mismo tiempo, Pablo Serra, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), sostuvo que una de las tareas pendientes de la entidad es finalizar el reglamento que permita aplicar las modificaciones de la Ley Corta II, entre ellas, “la que permitirá a los clientes regulados ajustar sus consumos energéticos en respuesta a señales de precios”.
Fuente: Estrategia.