La automatización en América Latina ha potenciado las mejoras en eficiencia y sostenibilidad en la industria. Según el estudio “Tamaño del mercado de automatización de procesos en América Latina”, de Mordor Intelligence (2024), se proyecta un crecimiento anual de este mercado de un 5,98% entre 2024 y 2029. Esta tendencia refleja el creciente interés por las tecnologías que optimizan los procesos industriales y de manufactura.
En este contexto, Schneider Electric llevó a cabo el evento “Innovation talk: open automation Chile”, foro dedicado a promover el avance de la automatización industrial. En esta instancia se reunieron expertos de diversas industrias para analizar cómo esta herramienta puede potenciar operaciones más eficientes y sostenibles a través de soluciones tecnológicas avanzadas.
Jorge De La Rivera, VP de Industrial Automation en Schneider Electric, resaltó las oportunidades que ofrece Chile en el ámbito tecnológico. “Es un mercado clave, tanto a nivel regional como global, debido a sus empresas líderes en diversos sectores. El país se destaca en la región por su avance en la automatización de procesos, particularmente en la automatización energética con inteligencia artificial, lo que está permitiendo optimizar de manera significativa los procesos industriales”, explicó.
Lo anterior, porque Chile avanza en su desarrollo energético y las energías renovables siguen escalando su participación en la matriz energética del país. Esto último se confirma en las cifras publicadas por el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN) en su Informe de Novedades, donde se señala que durante el primer trimestre de 2024 la generación eléctrica basada en ERNC alcanzó un 41% del total de la energía producida en Chile.
Cómo mantener el ritmo
Pero para mantener estas cifras es fundamental disponer de tecnologías que demuestren su impacto en áreas clave como la eficiencia energética, por lo que es crucial apostar por la automatización y la digitalización para lograrlo. Al respecto, De la Rivera señala que “hoy en día el desafío va más allá de ser simplemente eficientes; se trata de contribuir activamente a la transición energética y optimización de los procesos industriales. Aunque estos temas se mencionan frecuentemente, es vital que los stakeholders estén realmente convencidos del valor que la tecnología aporta para alcanzar estos objetivos”.
Con una demanda cada vez mayor de soluciones que minimicen el impacto ambiental y optimicen el uso de recursos, países como Chile están bien posicionados para liderar esta transformación. La integración de estas tecnologías, combinada con una fuerte apertura a la innovación, será fundamental para asegurar el crecimiento económico y el desarrollo sostenible de la región en los próximos años.
Adicionalmente, Gabriel Estay, director de Industrial Automation de Schneider Electric, afirma que uno de los mayores desafíos para las empresas chilenas es definir con claridad las soluciones que necesitan. “Muchas veces los clientes identifican problemas en sus operaciones, pero la gran variedad de opciones disponibles en el mercado dificulta encontrar la solución más adecuada. Nuestro papel es acompañarlos en ese proceso de diagnóstico y toma de decisiones, ayudando a mejorar la eficiencia y el rendimiento de sus proyectos”, asegura el ejecutivo.