Con miras a la modernización del sistema eléctrico nacional, el Ministerio de Energía presentará el próximo 11 de julio las modificaciones al Reglamento de Coordinación y Operación del Sistema Eléctrico Nacional, contenidas en el Decreto Supremo N°125.
Esta actualización busca establecer las condiciones técnicas y operativas necesarias para facilitar la integración de nuevas tecnologías, como los Sistemas de Almacenamiento de Energía (BESS) y los Sistemas de Generación-Consumo, dos elementos clave en la transición energética del país.
En entrevista con Revista ELECTRICIDAD, Vicente Walker, Head de Trina Storage para Latinoamérica y el Caribe, aborda el impacto que esta modificación podría tener para los fabricantes de tecnologías de almacenamiento, así como para el funcionamiento general del sistema eléctrico chileno.
Es así como Walker explica que el DS125 representa el principal marco normativo operativo del sistema eléctrico nacional, ya que regula la coordinación entre los distintos actores, generadores, transmisores y distribuidores, y define los procedimientos para mantener la seguridad, eficiencia y continuidad del servicio. Por ello, actualizarlo resulta fundamental para incorporar de manera segura las nuevas soluciones tecnológicas que hoy demanda el sector. “Este reglamento es la columna vertebral que rige cómo funciona el sistema en su conjunto. Sin una actualización adecuada, se dificulta la entrada de tecnologías como el almacenamiento o la autogeneración”, menciona.
Cambios necesarios
Según el representante de Trina Storage, los cambios al DS125 responden a una necesidad urgente: adecuar el reglamento a un sistema que ha experimentado una alta penetración de energías renovables variables en los últimos años y que requiere nuevas herramientas para gestionar esa variabilidad.
“El sistema actual no contaba con reglas claras para la operación de sistemas BESS ni para los Sistemas de Generación-Consumo. Eso genera incertidumbre para los actores del sector y limita la adopción de soluciones que podrían aportar flexibilidad y eficiencia”, expresa.
Entre los principales objetivos del nuevo articulado se encuentra establecer de forma explícita los roles, derechos y obligaciones de los sistemas BESS, permitiendo así su participación efectiva en el mercado eléctrico. Esto incluye su incorporación en procesos de despacho, control de frecuencia, gestión de potencia e incluso valorización económica. “Para empresas como Trina Storage, este paso es clave porque nos permite entender con claridad cómo se utilizarán los activos que entregamos a nuestros clientes, lo que impacta directamente en el diseño e implementación de nuestras soluciones”, destaca Walker.
En cuanto a los Sistemas de Generación-Consumo, se espera que el nuevo reglamento fomente la autogeneración, la gestión activa de la demanda y la descentralización del sistema, al tiempo que fortalezca las capacidades operativas del Coordinador Eléctrico Nacional. En este punto, Walker afirma que el nuevo marco normativo busca también mejorar la trazabilidad de las decisiones, incorporar mayor automatización y optimizar la cadena de pagos del sistema, lo que podría traducirse en menores costos globales de operación.
Valor de los costos
La valorización económica del almacenamiento es otro de los elementos clave que se espera abordar con el nuevo reglamento.
Walker considera que la incorporación del costo de oportunidad de la energía gestionable permitirá al Coordinador operar de forma más eficiente, considerando tanto los costos actuales como los futuros. “Este reconocimiento es vital para el desarrollo del almacenamiento, ya que permite asignar de forma más racional los recursos y asegurar una operación confiable con menor uso de generación térmica”, declara.
Desde una mirada ciudadana, el ejecutivo sostiene que el almacenamiento puede tener beneficios directos para la población. Además de contribuir a la integración masiva de energías renovables, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles, los sistemas BESS también pueden actuar como respaldo durante emergencias o interrupciones del suministro. “El almacenamiento puede asegurar electricidad en los hogares durante fallas o eventos extremos, lo que mejora la seguridad energética para las personas. Pero lo más relevante es que permite avanzar más rápido hacia una matriz limpia, que impacta positivamente en la salud, el medio ambiente y la calidad de vida”, asevera.
Finalmente, Walker resalta que la versión definitiva del nuevo DS125 será presentada a la Contraloría General de la República en septiembre, lo que marca una etapa clave para el desarrollo normativo del almacenamiento en Chile. “Esta es una oportunidad estratégica para consolidar una regulación que no sólo responda a las necesidades actuales del sistema, sino que también habilite su evolución futura. Desde Trina Storage, seguiremos colaborando y observando de cerca este proceso, con el objetivo de aportar al crecimiento del almacenamiento energético en el país y la región”, concluye.