Incentivar la creación de un mercado y una demanda interna para usos industriales de hidrógeno verde, agregar valor a las exportaciones y no solo exportar hidrógeno y amoniaco verdes; reducir los costos de capital y ayudar a mitigar los riesgos para acelerar la decisión final de inversión en renovables o hidrógeno, son las principales prácticas que ha impulsado Chile en su camino para financiar proyectos productivos bajos en emisiones.

En esa línea, la directora ejecutiva del Comité de Hidrógeno Verde de Corfo, Ana María Ruz, advirtió en Dubái -durante su participación en la COP28- que el país no puede supeditar el despegue de esta industria a la importación de electrolizadores y que debe avanzar hacia la fabricación de estos componentes en suelo nacional.

“Es fundamental comprender la escala de estas inversiones: para generar 1 GW de hidrógeno verde se requieren 10 GW de capacidad de electrólisis y unos 20 GW de generación de energías renovables, lo que eleva a US$30 mil millones las necesidades de inversión”, expresó. Y añadió que esto lleva a dos conclusiones: se requiere la participación del sector privado y se debe explorar la fabricación de electrolizadores en Chile y no depender de su importación.

No obstante, afirmó que esto impulsará el desarrollo de una nueva industria que puede traer “beneficios a las comunidades locales y ayudar a crear nuevos empleos verdes y cadenas de valor para ayudar al desarrollo local”. En ese sentido, recalcó el trabajo de Corfo que considera el factor local como aspecto crítico y que está incluyendo como parte de los componentes de asistencia técnica en una licitación de fabricación de electrolizadores que está en curso.

El Comité que dirige Ana María Ruz recibió este año, nueve manifestaciones de interés para desarrollar proyectos de manufactura de electrolizadores en el territorio nacional en junio de este año tras finalizar el Request for Information (RFI), lanzado por Corfo para identificar a empresas que podrían fabricar y/o ensamblar estos equipos o sus componentes y sistemas auxiliares para abastecer el mercado local.

Seis de esas manifestaciones contemplan la instalación de plantas de 0,5 a 1 GW de capacidad por año, con una inversión de US$50 y US$100 millones por planta. Se estima que cada GW instalado podría generar unos 100 empleos directos. A partir de los resultados de esta primera etapa, Corfo convocará un proceso de Solicitud de Propuestas (Request for Proposal, (RFP) para especificar las iniciativas planteadas en la etapa previa.

Corfo activa mecanismo de Crédito Verde

El pasado 5 de diciembre, Corfo confirmó la activación del Mecanismo de Crédito Verde, diseñado para la búsqueda de financiamiento para el desarrollo y ejecución de proyectos que mitiguen los efectos del cambio climático a través de iniciativas de energía renovable, eficiencia energética y economía circular.

Los proyectos pueden acceder a financiamiento por hasta US$20 millones a un plazo máximo de 15 años. La empresa HIF Global postulará a financiamiento para sus próximos proyectos de gasolinas sintéticas planificados en Magallanes.

Al respecto, el gerente de Inversión y Financiamiento de Corfo, Francisco Meneses, aseguró que «ya estamos prospectando bancos locales que nos ayuden en esta tarea, que busca canalizar fondos, mitigar riesgos y disminuir costos para los impulsores de proyectos alineados con los compromisos de Chile para abordar la mitigación y adaptación al cambio climático».

En tanto, la COO de HIF Global, Clara Bowman, destacó que más del 50% de la cartera de desarrollo de proyectos de la compañía está en Chile, por lo que la iniciativa es una señal muy importante. “Para nosotros esto da cuenta del interés del Estado de Chile de apostar por las energías renovables y en nuestro caso, por los combustibles carbono neutrales a base de hidrógeno verde. Necesitamos de todos los esfuerzos para frenar el cambio climático y qué mejor lugar que la COP para ratificar con acciones concretas ese interés y potenciar la alianza público-privada”, comentó.