Un total de $3.250 millones aportará Corfo para financiar el que sería el primer proyecto carbono negativo en usar hidrógeno y amoniaco verdes destinados a la elaboración de fertilizantes libres de combustibles fósiles en Chile.

Lo anterior se dio a conocer luego de que la entidad entregara los resultados de las postulaciones al Programa Tecnológico para la “Incorporación de hidrógeno verde a la economía nacional 2023”, convocatoria realizada entre mayo y agosto pasados.

El proyecto ganador, que se construirá en la región de la Araucanía, utilizará como base bio-ceniza obtenida como subproducto de la generación de energía eléctrica con biomasa, principalmente residuos agrícolas y forestales, y CO2. Los fertilizantes, uno nitrogenado y otro carbonatado, emplearán hidrógeno y amoniaco verdes y estarán diseñados de tal forma que albergarán un alto contenido de nitrógeno para una entrega lenta y prolongada en el tiempo, mejorando sustancialmente el desarrollo vegetal.

La tecnología, además, permitirá corregir el pH en suelos ácidos, que es un problema recurrente en la Araucanía y regiones aledañas, zonas caracterizadas por cultivos intensivos, con suelos de bajo pH y alto contenido de aluminio.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, Chile importa más de un millón de toneladas de fertilizantes con altos costos de internación y un enorme impacto ambiental derivado de la huella de carbono debido a su traslado, ya que el principal proveedor es China, que concentra el 40% de las compras. Se estima, asimismo, que más del 44% de los fertilizantes importados corresponde a urea, compuesto usado para nitrogenar los suelos y que se obtiene generalmente a partir de combustibles fósiles.

Hidrógeno verde carbono negativo

“El proyecto que estamos financiando a través de este Programa Tecnológico (PTEC) será el primero en Chile del que tengamos noticia en producir hidrógeno verde para la producción industrial de fertilizantes destinada al mercado local”, explicó el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente.

El proyecto corresponde a una iniciativa presentada por la compañía Comasa H2V junto a la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (SOFO), Forestal Papelera Concepción, el Ministerio de Energía, la Corporación para el Desarrollo Productivo de La Araucanía, CorpAraucanía y Eagon Lautaro S.A., entre otros participantes.

La generación eléctrica necesaria para la producción de hidrógeno y amoniaco verdes provendrá de combustión de biomasa forestal y agrícola carbono neutral. El fertilizante producido, al estar libre de elementos como la urea y al evitarse y reducirse el uso de combustibles fósiles en la producción y transporte de fertilizantes tradicionales, hará que el balance final del proceso tienda a ser carbono negativo.

En cuanto a los tipos de productos que se espera conseguir, el fertilizante nitrogenado se obtendrá gracias a la utilización de amoniaco verde que a, su vez, se producirá a partir de H2V por electrólisis de agua con energía eléctrica renovable. En el caso del fertilizante carbonatado, el proceso usará CO2 generado de la combustión de biomasa.

Benavente comentó que “la convocatoria de los PTEC demostró que en las regiones existe no solo la tecnología, sino que principalmente el conocimiento y la innovación suficientes para generar soluciones a desafíos productivos complejos. Este es un tema particularmente relevante considerando las dificultades que enfrentaremos con el cambio climático o eventuales perturbaciones geopolíticas. La fertilización de los suelos y la seguridad alimentaria son temas de extrema importancia estratégica y este tipo de proyectos apuntan a resolver problemas reales para el presente y el futuro”.

El PTEC Incorporación de hidrógeno verde a la economía nacional 2023” fue diseñado con el objetivo de contribuir de manera relevante a la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con las metas del plan de transición energética del país mediante la captura de CO2.

De paso, explican en Corfo, se añaden dos objetivos relevantes: uno, es aportar a la seguridad alimentaria del país mediante la producción de fertilizantes sostenibles en el territorio nacional y otro es la habilitación de polos de demanda local por hidrógeno a escala relevante.