Antofagasta da un paso decisivo hacia un futuro sostenible en transporte público con la puesta en marcha de la primera flota de buses 100% eléctricos en Chile después de la región Metropolitana, una iniciativa pionera liderada por Grupo Cabal en colaboración con Zhong Tong Bus.

Este proyecto, que se materializó el sábado 2 de diciembre, representa una inversión significativa de más de $13.000 millones para promover soluciones de transporte eco-eficientes. Los nuevos buses simbolizan un gran avance en la mejora de la calidad del aire y la vida urbana.

Las nuevas máquinas están equipadas con tecnología de vanguardia, como Wi-Fi, aire acondicionado, suspensión neumática, acceso universal, puertos USB y sistemas de seguridad, asegurando una experiencia de viaje excepcional para los ciudadanos.

Al respecto, el CEO de Grupo Cabal, Tomislav Matijevic, afirmó que “nos enorgullece formar parte de este hito para la región de Antofagasta. Estos buses eléctricos son el primer paso hacia un cambio más amplio e inclusivo en todas las regiones de Chile, donde la sostenibilidad y la innovación se convierten en los pilares de nuestra forma de vivir y movernos. Estamos comprometidos no solo con el presente, sino con el futuro sostenible de la región y el país”.

Buses de última generación

Se espera que estos modernos buses eléctricos, operados por Green Energy Transport, se conviertan en un componente esencial de la movilidad diaria en la ciudad, transportando alrededor de 16.000 personas diariamente por sus principales vías urbanas.

En ese sentido, el gerente comercial de Grupo Cabal, Jorge Fernández, añadió que “para nuestra compañía es muy grato trabajar en este proyecto con Green Energy Transport, ya que ellos fueron pieza fundamental de esta gran iniciativa de transporte eléctrico en Antofagasta. En ese sentido, solo agradecer su gestión y profesionalismo, como también el trabajo realizado por Copec Voltex y VG Mobility quienes complementan la ejecución de este proyecto”.

Estos 40 buses eléctricos cubrirán una ruta clave de 20 kilómetros, desde Altos de la Chimba hasta el Campus Coloso de la Universidad de Antofagasta, transformándose en un hito para la movilidad urbana de la ciudad y también establece un modelo inspirador para otras regiones del país.