Los tradicionales Trolebuses que recorren las calles de Valparaíso, serán acompañados por una nueva flota de buses eléctricos 100% a baterías, con autonomía suficiente para desplazarse alrededor de 200 kilómetros, diversificando así su cobertura y mejorando la movilidad de los habitantes de la comuna.

Por ello, la empresa Enerquinta, perteneciente al Grupo de Empresas Chilquinta, firmó un convenio con Trolebuses de Chile, mediante el cual se busca fomentar el desarrollo de la electromovilidad en la región de Valparaíso, en donde sienta las bases para que Enerquinta participe en la construcción de los centros de carga que abastecerá de energía eléctrica a la flota de buses.

Al respecto, el gerente comercial de Chilquinta y Enerquinta, Francisco Karmy, afirmó que «es un día muy importante para Enerquinta, estamos suscribiendo un convenio de colaboración con Trolebuses de Chile que, entre otros aspectos, considera la participación de Enerquinta en la construcción de los centros de carga para la implementación de la primera flota de buses eléctricos de la región, lo que es un hito muy importante para la región y para el Grupo Empresas Chilquinta».

Los centros de carga podrán abastecer de energía eléctrica a los buses en tan sólo seis horas y estarán ubicados en dos puntos de Valparaíso: el primero en Avenida Argentina y el segundo en Placilla, lugares desde dónde los más de 40 buses iniciarán sus desplazamientos.

En tanto, el gerente y director de Trolebuses de Chile, Juan Antonio Massai, añadió que «estamos implementando un plan de fomento a la electromovilidad, a través del acuerdo vigente con el Ministerio de Transporte. El cual consiste en un contrato de operación para incorporar 44 buses eléctricos a batería en Valparaíso. Lo que es posible llevar a cabo, gracias a que con Enerquinta estamos trabajando para poder desarrollar los centros de carga que permitan dar la autonomía a los buses”.

Los renovados troles poseen un diseño que respeta los históricos colores verde y crema, además de una moderna e inclusiva infraestructura, con aire acondicionado, adaptadores para la carga de dispositivos eléctricos y rampa que permitir el acceso de personas en silla de ruedas y coches.

El proyecto, que contempla la creación de los centros de carga, se estima que entre en operación durante el segundo semestre de 2024.