Andes Solar organizó un taller interno de Solarigrafía para todos sus colaboradores, a través del cual pudieron registrar la trayectoria del sol, como una forma de acercar este recurso -con el que trabajan a diario- a un ámbito más personal.

Desde la compañía explicaron que una Solarigrafía es tiempo encapsulado. Corresponde al registro de la trayectoria del sol mediante una cámara estenopeica, que proporciona información sobre la posición del sol en el horizonte, relacionando el clima, el paisaje y los astros.

Esta iniciativa agrupaba dos conceptos fundamentales para la compañía: Equipo y Sustentabilidad. Manteniendo los criterios de economía circular, las cámaras que desarrollaron los propios trabajadores durante el taller se realizaron con materiales reciclados (latas de bebida o tarro de papas fritas), las cuales fueron expuestas durante un mes en distintos puntos de la oficina, con dirección al cielo, para lograr los mejores registros del sol.

Al respecto, la fotógrafa y magíster en creación e investigación fotográfica, Macarena Quezada, explicó que «estas son fotografías en las que la naturaleza se contempla a sí misma, fuera de los límites de la vista convencional. Es una suerte de visión que nos aproxima a la forma en que una roca o un árbol percibe el paisaje (…) el sol es un reloj que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la luz, el espacio y el tiempo, una imagen solarigráfica que puede ser utilizada para guardar un ciclo».

Por su parte, el gerente general de Andes Solar, Roberto Muñoz, quién también participó de estos talleres, mencionó que el objetivo era “generar una instancia innovadora, de relacionamiento y mayor vinculación con el equipo”.

Asimismo, “el taller nos dio a conocer un enfoque más filosófico de nuestra relación con el sol y el concepto del tiempo a nivel personal, que nos permitirá estar aún más cerca de uno de los recursos más importantes en nuestro trabajo”, dijo.

Otra de las participantes de la actividad fue la analista ambiental Valentina Jeldres, quien agradeció la iniciativa y expresó que “la instancia fue muy linda y entretenida y me entregó nuevos conocimientos desde el ámbito de la fotografía. Espero se den más oportunidades para aprender cosas nuevas relacionadas a la energía solar y trabajo colaborativo”.

Tras el mes de exposición de las cámaras, se realizó un segundo taller, donde el equipo -junto a la fotógrafa- tuvo la oportunidad de vivir la experiencia de revelar sus propias fotos, obteniendo un recuerdo para toda la vida sobre la trayectoria del sol durante ese mes de trabajo y colaboración.