El programa «Mi Taxi Eléctrico» (MTE), que tiene el propósito de apoyar y fomentar el recambio de vehículos de transporte privado por automóviles de cero emisiones, hizo su estreno en la región del Biobío. En ese contexto, el 20 de octubre se realizó el test drive de la marca DSFK, quien se integró a esta iniciativa del Ministerio de Energía e implementada por la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), con su modelo Seres 3.

Así, la agrupación de taxis colectivos de la región del Biobío participó de un test drive y conoció las opciones que entrega el programa para la adquisición de los vehículos eléctricos, además de las características del nuevo Seres 3 y las grandes prestaciones de un modelo de nueva generación totalmente eléctrico.

Al respecto, el Coordinador de Proyectos de Infraestructura de Carga de vehículos eléctricos de la AgenciaSE, Javier Contador, expresó que «el DFSK Seres 3 es el primer auto que llega a la región del Biobío en el contexto del plan ‘Mi Taxi Eléctrico’ del Ministerio de Energía. Es un hito muy relevante para la llegada de la electromovilidad a la región y para lo que se viene con el programa a futuro, que esperamos siga replicándose”.

Consultado por los beneficios, recalcó que “existe un subsidio directo para la compra del vehículo, que en este caso es cerca de $13 millones, lo que deja el auto en un precio aproximado de 16 millones, que es lo que tendría que pagar el taxista, es decir, un valor muy competitivo respeto de los precios de los vehículos a combustión. Además, se le instala un cargador residencial en su domicilio que es 100% financiado por el programa, lo que es un gran beneficio, ya que el cargador tiene un valor de $2,5 millones”.

En relación con el ahorro, cabe señalar que “un taxi realiza largos recorridos, entre 150 y 200 km al día, lo que en un vehículo convencional puede costar entre $60 mil o $70 mil llenar el estanque de bencina, en un vehículo eléctrico del costo de cargar la batería en su propia casa tiene un costo aproximado de $5.000 0 $7.000 además de la reducción de costos de mantenimiento, ya que un auto eléctrico tiene menos piezas móviles, por lo tanto, hay un ahorro del 30%”, añadió Contador.