Luego de la adjudicación de la licitación internacional que llevó a cabo el Coordinador Eléctrico Nacional el año 2021, y de la publicación del Decreto que otorga los derechos de ejecución y explotación de la obra, la empresa Conexión Kimal-Lo Aguirre ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Línea de Transmisión HVDC Kimal – Lo Aguirre.

La Línea de Transmisión Kimal – Lo Aguirre es una obra licitada por el Coordinador Eléctrico Nacional para una capacidad de hasta 3.000 MW de energía, en circuito bipolo de ±600 kV. Considera una extensión de 1.342 Km, con 2.686 torres, y la construcción de dos subestaciones convertidoras HVAC/HVDC de 1.500 MW en Kimal, comuna de María Elena, Región de Antofagasta, y Lo Aguirre, comuna de Pudahuel, Región Metropolitana, ambas conectadas a las subestaciones existentes, formando parte del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) junto a todo el equipamiento e instalaciones necesarias para su correcto funcionamiento.

El trazado de la línea de transmisión se emplaza en las comunas de María Elena, Sierra Gorda, Antofagasta, Taltal, Diego de Almagro, Copiapó, Tierra Amarilla, Vallenar, La Higuera, La Serena, Vicuña, Andacollo, Río Hurtado, Ovalle, Punitaqui, Combarbalá, Canela, Illapel, Los Vilos, Petorca, Cabildo, La Ligua, Catemu, Panquehue, Llay Llay, Tiltil, Lampa y Pudahuel.

El plazo de construcción es de 51 meses, siendo la implementación de las subestaciones convertidoras las de mayor duración, ya que las torres son de montaje rápido, al igual que el tendido de la línea. Finalmente, energización y pruebas son las últimas actividades. En este período, se contempla la contratación en promedio de más de 5.000 trabajadores, con un peak de más de 9.500, en el total de las obras a lo largo del trazado.

El proyecto tiene una vida útil de carácter indefinido, y por lo tanto, la operación y mantenimiento también, con un requerimiento de trabajadores aproximado de 56 personas, cuya inversión alcanza los US$1.480 millones.

La tecnología de corriente continua (HVDC) será uno de los íconos de este proyecto. Si bien esta tecnología es nueva en Chile, ya ha sido muy utilizada en países como Brasil, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Suecia y China, que cuentan con una gran extensión geográfica y focos puntuales de fuentes renovables – como Chile- y por lo tanto requieren líneas de gran longitud que a la vez permitan un sistema de transmisión robusto, eficiente y resiliente.

Entre las ventajas de esta tecnología destaca el uso de menos infraestructura, menos circuitos y menos cables, generando un menor impacto en el territorio ya que no necesita subestaciones intermedias y requiere una menor franja de seguridad.