Este lunes entró en vigencia la eliminación de la tarifa de invierno, que pone fin al sobreprecio en las cuentas de luz aplicado a los hogares que consumen sobre los 430 kW por hora al mes, lo cual fue anunciado por el Presidente Gabriel Boric en la Cuenta Pública del pasado 1 de junio.

Esta iniciativa, que comenzó como un proyecto de ley presentado en 2022 por la diputada Karol Cariola e ideada en conjunto con las organizaciones Fundación Energía para Todos y la Red de Pobreza Energética de Chile, fue materializada vía decreto tras un proceso de diálogo entre el Ministerio de Energía y las compañías integrantes de Empresas Eléctricas A.G., que abastecen a alrededor del 96% de los clientes regulados.

Por ello, la parlamentaria del PC valoró la entrada en vigencia de la medida: “Estamos muy contentos y contentas de que después de tanto tiempo de luchar por lograr la eliminación de la tarifa de invierno, nuestro Gobierno haya decidido escucharnos y que hoy se materialice como una realidad para miles de familias a lo largo del país, que por distintas razones pagaban este sobreprecio a raíz de la tarifa de invierno, y también para muchas otras familias que se limitaban de utilizar calefactores eléctricos o restringían el uso de la electricidad por no tener los recursos para poder pagarlo”.

En tanto, el director ejecutivo de la Fundación Energía Para Todos, Javier Piedra, señaló que la tarifa de invierno suponía un “castigo por el solo hecho de decidir calefaccionarse con electricidad, que es lo que hacía inmediatamente subir la cuenta de electricidad”, destacando que con su eliminación, miles de familias podrán optar por esta vía, que no emite contaminantes al interior de los hogares y que cada vez proviene en mayor porcentaje de energías renovables.

El decreto dictado por el Ejecutivo beneficia este 2023 a clientes regulados por las tarifas TRAT1 y BT1 de alto consumo –una de las más masivas–, más una retroactividad para los años 2021 y 2022 traducida en una reliquidación de sus cuentas.

Asimismo, Cariola indicó que “ahora tenemos que trabajar para que sea permanente, una medida que nunca más se vuelva a retomar, porque no tiene justificación de ningún tipo: ni técnica, ni social, ni tampoco ecológica, sobre todo, porque hoy día necesitamos cambiar las formas de calefacción contaminantes que hay en nuestro país”.