Analizar los desafíos del país en materia energética, particularmente, respecto a las opciones con que cuentan los consumidores –sean estos empresas o personas– para poder elegir qué energía contratar. Ese fue el objetivo del webinar¿Qué falta para que puedas elegir tu suministro eléctrico?”, realizado este martes por la Asociación Chilena de Comercializadores de Energía (ACEN).

El encuentro contó con la participación de representantes de esa entidad gremial, como también de Generadoras de Chile y Acenor, además de la empresa Emoac.

Uno de los expositores del seminario web fue Javier Bustos, director ejecutivo de Acenor, quien comentó que “para que haya competencia debe haber menores asimetrías de información. Hoy, hay 2.500 clientes libres, que representan el 60% del consumo eléctrico del sistema. Nuestros asociados lo único que están buscando son contratos de suministro renovable. Por lo tanto, los que están hoy día traccionando de alguna manera la inversión, no son solo los contratos regulados, sino también los contratos libres”.

Durante la conversación se mencionó que en el país existe un universo de 150 generadores y comercializadores de energía, 71 de los cuales realizan retiros. Por lo tanto, los charlistas destacaron que en la oferta de suministro habría competencia que podría ser aprovechada por las pequeñas y medianas empresas que aún no pueden participar del mercado libre.

“Si bajamos el límite le estamos dando una alternativa a los clientes que están en torno a los 100 y 500 kW, principalmente pymes”, expresó Camila Alvarado, jefa de Gestión y Mercado de Emoac. Además, la ejecutiva precisó que existen alrededor de 6,5 millones clientes regulados y que sólo el 3% corresponde a clientes no residenciales que están en el rango entre 100 y 500 kW, esto es, alrededor de 130.000 usuarios finales. Este universo representa 30,8 terawatts/hora/año de energía y únicamente el 18% corresponde a los usuarios entre 150 y 500 kW.

Para Camilo Charme, gerente general de Generadoras, “lo importante es que las políticas sean coherentes para que el avance en una línea no afecte otros ya logrados o los desafíos de otras políticas públicas”.

Respecto a los contratos a clientes regulados, el ejecutivo añadió que “tendríamos que ver cuáles serían los efectos. Si una política paralela empieza a modificar las condiciones base de estudio, obviamente que vamos a tener medidas de transición que permitan mantener ciertas bases de los cálculos iniciales de esos contratos que ya están adjudicados”.

En ese sentido, indicó que “cualquier cambio de política pública tiene que ser lo más coherente con las políticas públicas que han sido exitosas como es el caso de aquellas que han permitido la entrada de competencia, no solamente en cantidad, sino que en calidad en Chile en el sector generación”.

Por su parte, Javier Bustos agregó que el cliente debería migrar más fácilmente, pero siempre con el resguardo de que esto no afecte ciertos contratos o ciertas políticas públicas. “No hay una contradicción entre cliente libre y regulado, como lo que gana uno, lo pierde el otro. En realidad, todos los clientes están sometidos a una regulación similar y aquí hay oportunidades donde algunas veces los precios de los clientes libres podrían estar por arriba de los clientes regulados y a veces de la otra manera”, remató el representante de Acenor.