Con el objetivo de conocer el modelo colaborativo implementado entre las pequeñas centrales hidroeléctricas y las asociaciones de canalistas del país, el ministro de Energía, Diego Pardow, junto con la superintendenta de Electricidad y Combustibles, Marta Cabeza, y líderes gremiales de la industria realizaron una visita a la minihidro “Mallarauco”, ubicada en Melipilla, cuya generación va en directo beneficio de la actividad agrícola de la zona.

A través de esta central, que opera con una potencia bruta de 3,52 MW, los agricultores aportan a la empresa GPE los derechos de aprovechamiento de agua, pudiendo obtener, en forma de retribución, recursos para el mejoramiento de la red de riego del valle.

Este tipo de desarrollos colaborativos empezaron a proliferar en Chile en 2007, alcanzando a la fecha a cerca de 654 MW, lo que equivale al consumo de 750.000 hogares durante un año. Considerando solo las empresas que participan en la Asociación de Pequeñas y Medianas Centrales Hidroeléctricas (Apemec), estas han realizado a la fecha transferencias directas a las comunidades de canalistas por más de US$67 millones.

Estos proyectos de energía renovable producen energía verde las 24 horas del día de forma estable. Para ello, utilizan la infraestructura de canales ya existentes o asociadas a la gestión del agua, como los embalses de regadío. Además, en su ciclo de vida útil no generan desechos no reciclables o degradación de equipos y no producen ningún tipo de emisión contaminante a la atmósfera.

Para el ministro de Energía, Diego Pardow, “esta es una fuente de generación no intermitente con una tecnología que permite inyectar energía al sistema las 24 horas del día. Pero, además, son iniciativas estables respecto de su relación con las comunidades ya que permiten combinar las distintas vocaciones productivas de las zonas donde se instalan, lo que permite mirar con otros horizontes temporales los proyectos”.

Por su parte, Rafael Loyola, director ejecutivo de Apemec, destacó que las minicentrales hidroeléctricas, sobre todo las que cuentan con este modelo de colaboración, son el complemento perfecto para el sistema eléctrico porque aportan energía verde de manera estable y sostenible, lo que es clave para lograr la carbono neutralidad y la flexibilidad necesaria para el ingreso de la energía intermitente.

“Chile ha sido exitoso en la promoción de energías renovables variables, como la solar y eólica, pero no debemos olvidarnos de la necesidad de contar con energía renovable estable, que se genere 24×7, como la hidroelectricidad, que permita dar estabilidad a la red y reemplazar el gran parque térmico contaminante presente en nuestra matriz”, sostuvo el ejecutivo.

Agregó que “lamentablemente, hoy existe una fuerte asimetría regulatoria respecto a las energías renovables constantes o 24X7; por eso, creemos que es cada vez más necesario que la regulación reconozca los atributos de la energía hidroeléctrica para lograr un sistema de generación 100% renovable y cumplir con las metas de la descarbonización”.

En la actividad estuvieron presentes, además de los representantes de Apemec, Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Energía Renovable y Almacenamiento (Acera A.G); Javier Bustos, director ejecutivo de la Asociación de Clientes Eléctricos No Regulados (Acenor); altos ejecutivos de GPE, empresa que opera otras seis plantas similares a Mallarauco a lo largo del país, y autoridades sectoriales, entre otros asistentes.