La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó la multa de 1.000 UTM aplicada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) a la empresa Compañía General de Electricidad (CGE), a raíz del mantenimiento deficiente de un empalme domiciliario que provocó una sobrecarga que dañó equipos y electrodomésticos conectados a la red.

En fallo unánime (causa rol 330-2022), la primera sala del tribunal de alzada –integrada por las ministras Marisol Rojas, Inelie Durán y María Paula Merino– descartó actuar ilegal o arbitrario en el proceso administrativo que derivó en la dictación de la resolución exenta impugnada.

“Que, consecuentemente, solo es posible concluir que el funcionario, don Fernando Fredes Padilla, ha actuado por delegación expresa de facultades, por lo que la SEC, con su actuar, se ha ajustado a derecho, no advirtiéndose arbitrariedad ni ilegalidad alguna, ciñéndose estrictamente al ordenamiento jurídico vigente y aplicable a la materia específica de que se trata; el proceso administrativo se desarrolló dentro del ámbito de la competencia de la autoridad reclamada; y, en este se observó el principio del debido proceso administrativo en un orden consecutivo legal, donde la reclamante tuvo la posibilidad de ejercer sus derechos; imponiendo en definitiva a la recurrente una multa de 1.000 UTM, aplicándose dentro de los márgenes y parámetros establecidos por la legislación especial al efecto; la que, en los hechos, no ha sido desconocida por la reclamante”, señala el fallo.

La resolución añade que “se Rechaza, con costas, el reclamo de ilegalidad deducido por Juan Pablo Solorza Kojakovic, abogado, en representación de Compañía General de Electricidad S.A., en contra de la Resolución Exenta N°11849, de fecha 20 de abril de 2022, que le aplica una multa de 1.000 UTM; y, en contra de la Resolución Exenta Nº 35333, de 16 de junio de 2022, que rechaza el recurso de reposición, ambas emitidas por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles”.