Chile decidió dar el siguiente paso en la modernización de su sistema eléctrico, extendiendo y fortaleciendo la regulación hacia las energías renovables intermitentes, a través de los cambios realizados por la Comisión Nacional de Energía (CNE) a la Norma Técnica de Coordinación y Operación.

Dichas modificaciones fueron expuestas en el borrador del Capítulo de Programación de la Operación, cuya consulta pública finalizó el pasado 10 de agosto 2022. En ese proceso, la CNE recibió más de 1.100 comentarios por parte de empresas, orientados a contribuir a garantizar el suministro confiable de energía limpia y elevar la calidad de los pronósticos de generación.

De aprobarse el borrador, esta estrategia implica el cumplimiento de nuevas exigencias, entre las cuales destaca la necesidad de enviar pronósticos de nuevas variables, tres de ellas relacionadas con la potencia, además de las variables meteorológicas.

En el marco de la Primera Jornada Técnica de Suncast, Benjamín Mac-Clure, ingeniero del Departamento de Regulación Económica de la CNE, comentó que “estas nuevas exigencias son amplias y buscan mejorar la capacidad predictiva de los pronósticos de las centrales renovables (…) Esto se enmarca también en la estrategia de flexibilidad del Ministerio y, en el fondo, las distintas normas que se han ido trabajando buscan esta transición de energía convencional a energía renovable. Es evidente que mientras más energías renovables existan, habrá más exigencias para ese sector”, explicó el experto.

Por su parte, Constanza Levicán, fundadora y CEO de Suncast, afirmó que, “si bien la norma técnica chilena aún no tiene exigencias específicas respecto a la precisión en los pronósticos, los mercados eléctricos internacionales que han avanzado en energías limpias también han debido sofisticar sus regulaciones y, por lo tanto, es altamente recomendable anticiparse a estas exigencias”.