La Escuela Luis Cruz Martínez, de Curacautín, está experimentando el primer invierno calefaccionado con geotermia de uso directo, dejando atrás el uso de leña en las salas, biblioteca, laboratorio, oficinas y comedor del establecimiento.

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Energía y ejecutada por el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA), de la Universidad de Chile, buscó dar una solución a los daños ambientales que el uso de sistemas a combustión lenta genera dentro y fuera de las salas de clase.

El ministro de Energía, Claudio Huepe destacó la importancia de este tipo de proyectos para la comunidad educativa. “Una de nuestras principales preocupaciones como Ministerio es cerrar las brechas de acceso a la energía que afectan a las comunidades de sectores rurales, con atención a sus niñas, niños y adolescentes, desde un enfoque de derechos. En este sentido, las escuelas rurales constituyen espacios multifuncionales que entregan mucho más que educación: proveen de alimentación, higiene y cuidado a los estudiantes, y funcionan como lugar de encuentro comunitario. Proyectos como el sistema de calefacción sustentable y agua caliente para la Escuela Luis Cruz Martínez están en línea con nuestro eje de acceso equitativo a la energía de calidad, impactando positivamente en la salud, la asistencia e incluso el rendimiento de las y los estudiantes, y beneficiando a toda la comunidad escolar”, manifestó.

El proyecto diagnosticó primeramente una realidad crítica. “Hicimos una medición con sensores dentro de la sala y comprobamos que el uso de leña genera el mismo nivel de partículas contaminantes que las que están en el aire un día de preemergencia ambiental. Eso es igual a que una de las niñas o niños dentro de la sala fumara un cigarrillo diario”, explicó Karin García, investigadora CEGA, coordinadora del proyecto.

La iniciativa trajo diversos beneficios a nivel medioambiental como de confort al interior del establecimiento. “Ya no dependemos de comprar, acopiar y estar metiendo la leña en las boscas. El sistema geotérmico funciona solo y de forma constante, manteniendo el aire más limpio dentro y fuera de la sala. Es muy importante para nuestros estudiantes saber que están aportando en la descontaminación de su ciudad. La geotermia es la energía del futuro y en LCM ya la usamos”, expresó Evelyn Dubreuil, directora del establecimiento.

Por su parte, Diego Morata, director del CEGA, destacó que, gracias a su eficiencia, el sistema no sólo permitirá disminuir las emisiones contaminantes y evitar la tala de bosques nativos, sino que significará un ahorro económico al municipio.

Las bombas de calor utilizadas ocupan un tercio de lo que se gastaría en calefacción eléctrica y, gracias a los termostatos puestos en los fancoil, el sistema se enciende y apaga de manera autónoma al alcanzar la temperatura para la que están configuradas, sin generar gastos extras de energía”, detalló Morata, remarcando que “la geotermia es una energía limpia, costo eficiente y sustentable, que mejorará las condiciones de aprendizaje y la convivencia dentro de la escuela”.

¿Qué es la Geotermia?

Es la energía que se obtiene mediante el aprovechamiento del calor del interior de la tierra. La energía geotérmica está presente en toda la corteza terrestre y se asocia al calor de la tierra. En la superficie es posible encontrar manifestaciones de este calor interno de la tierra en aguas termales, fumarolas, mud pots, geyseres, etc.

Chile se encuentra en un margen convergente de placas y pertenece al “anillo de fuego del pacifico”, por lo que se considera un ambiente geológico favorable para el empleo de energía geotérmica.

Un sistema geotérmico está formado por un reservorio, una fuente de calor y fluido.