Considerando el protagonismo que toma día a día el hidrógeno verde en la adopción de estrategias para avanzar a la carbono neutralidad, en industrias como la minería – por ejemplo-, donde ya se ha adoptado con fuerza el uso de energías renovables para seguir operando, desde revista ELECTRICIDAD conversamos con María Paz de la Cruz, gerente general de H2 Chile, para conocer novedades de cómo nuestro país sigue por esta ruta, aprovechando el enorme potencial que tiene en energía solar y eólica.

Desde la Asociación Chilena de Hidrógeno, H2 Chile,  abordan las áreas identificada como prioritarias para el desarrollo de esta industria, también habla se refiere al proyecto Green Hydrogen Summit, que lideran junto a Corfo. Además, destaca la importancia de contar con un reglamento de seguridad para las instalaciones de hidrógeno en Chile, lo que es clave para los inversionistas, recalca.

¿Cuáles fueron los principales acuerdos en Green Hydrogen Summit Chile?

En el Green Hydrogen Summit (enero 2022), liderado por Corfo, el ex ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, anunció el “Plan + Energía: Hidrógeno Verde”, enfocado en promover el desarrollo de proyectos y la divulgación de conocimiento al respecto. Creemos que es vital avanzar en esta línea. El involucramiento comunitario temprano es fundamental para el desarrollo de proyectos y un despliegue armónico y sustentable de esta industria que está naciendo.

El actual gobierno ha dado también claras señales de avanzar en esa línea, al promover, por ejemplo, el trabajo multisectorial a través del Comité Corfo para el Hidrógeno Verde, que vemos como una señal muy positiva y que fomenta la colaboración entre actores.

La transición energética implica dejar de depender de combustibles fósiles y adoptar las energías renovables como protagonistas de nuestra matriz energética, lo que es un enorme desafío que requiere de esfuerzos mancomunados y de la participación activa de los sectores público, privado, académico y de la sociedad civil.

Dado el actual estado de la industria, a su juicio ¿cuáles son las principales prioridades en Chile para tener en el foco dentro del sector energético?

Desde la Asociación hemos identificado tres áreas como prioritarias para el desarrollo de esta industria: Regulación y gobernanza; Educación, comunidades e I+D+i; y Fomento al ecosistema del hidrógeno verde.

Sin duda, es clave avanzar en la regulación existente con el fin de perfeccionar la actual normativa para que las instalaciones de hidrógeno y sus diferentes aplicaciones puedan ser implementadas en forma expedita.

De la misma manera, es fundamental que se sigan estimulando iniciativas que promuevan el establecimiento de proyectos, que permitan aprender de la tecnología, y brinden nuevas oportunidades, la creación de nuevos empleos en el país y faciliten avanzar hacia las cero emisiones.

Desde la mirada del territorio, el involucramiento temprano en el impulso del mercado del hidrógeno renovable permitirá trazar caminos que propicien un desarrollo armónico y sustentable. Cada localidad tiene características y necesidades particulares que nutren y enriquecen el proceso de diseño e implementación de proyectos. En esto el trabajo y colaboración multisectorial son fundamentales.

Considerando el estado de avance de los programas piloto en Magallanes, ¿qué otros territorios podrían seguir este tipo de iniciativas? 

Cada región tiene características y necesidades particulares que nutren y enriquecen el proceso de diseño e implementación de proyectos y en esa línea, los llamados hubs (o clústeres) de hidrógeno representan una oportunidad para abordar los desafíos que nos impone la transición energética e ir materializando las metas de carbono neutralidad, considerando las características de cada territorio, sus potencialidades y las sinergias que encontramos entre las distintas regiones, sus comunidades y ecosistemas.

Actualmente, además del gran trabajo que se está realizando en la zona de Magallanes -que muy bien mencionas-, también están caminando dos clústeres de forma esquematizada y sería: El Hub Hidrógeno Verde (H2V) de Antofagasta y la Alianza de H2 Verde de Bío Bío. Con respecto al primero, sabemos que, dentro de varias acciones, se está trabajando en el ensamblaje de una planta piloto móvil, que sirva para levantar datos, para informar y sensibilizar a la ciudadanía y pilotear un proyecto en las condiciones extremas del desierto de Atacama, mientras que en la Región del Biobío, donde existe un polo industrial muy diverso, se está trabajando en lograr una economía de escala para que los proyectos sean más competitivos para los usuarios finales, a través de la generación de información y bienes públicos, promoviendo proyectos colaborativos y profundizando en la formación de capital humano.

¿Cómo evalúan el reglamento de seguridad para instalaciones de hidrógeno en Chile?

La regulación es un eje clave para el desarrollo de esta nueva industria del hidrógeno verde, ya que da certidumbre a los inversionistas, desarrolladores de proyectos y los trabajadores que estarán inmersos en ella. En ese sentido, es muy importante la promulgación de este reglamento el cual permite conocer los requisitos mínimos que deberán cumplir las instalaciones de hidrógeno, en diferentes etapas como la de diseño, construcción, operación, mantenimiento, inspección y término definitivo de operaciones, y en las cuales se realizarán las actividades de producción, acondicionamiento almacenamiento, envasado y consumo de hidrógeno.

De igual forma, si bien la promulgación de este reglamento es un primer paso, falta aún un largo camino por recorrer. Por ejemplo, el reglamento excluye ciertas instalaciones, por lo que el siguiente paso debe ser trabajar en ellas para robustecer nuestro marco normativo para la industria del hidrógeno. Como asociación ya estamos trabajando en ello para aportar en la discusión y abrir los espacios de diálogo al respecto.