La COP27 es una de las instancias en que los países se unen bajo un mismo interés direccionando foco en la importancia que tienen las energías renovables, las que se han transformado en una especie de madre para implementar acciones contra la crisis climática.

En este contexto, cabe destacar que este año, la Coalición Mundial de Energía Eólica se reunió para garantizar que los líderes mundiales reconozcan la necesidad urgente de un aumento masivo en el despliegue de la energía eólica para caminar por la senda de la resolución del cambio climático.

 Día Mundial del Viento

Justamente en el Día Mundial del Viento, la Coalición anuncia sus objetivos para la COP27, un día donde se invita a aprender sobre la energía eólica y las oportunidades que brinda para remodelar nuestros sistemas energéticos, descarbonizar nuestras economías e impulsar el empleo y el crecimiento económico. 

El Día Mundial del Viento fue creado en 2007 por Wind Europe, en asociación con el Global Wind Energy Council (GWEC), con el fin de llamar la atención sobre el gran potencial de este meteoro como recurso de producción de electricidad renovable .

Desde el 2010 este homenaje comenzó a celebrarse anualmente el 15 de junio, cuando GWEC y Wind Europe empezaron a organizar eventos en todo el mundo con el objetivo de informar y sensibilizar a las personas sobre las ventajas de la energía eólica.

Emisiones globales

Las emisiones globales de dióxido de carbono en 2021 fueron las más altas registradas, a pesar de que el IPCC  pidió una emisión máxima para 2025 y una reducción a la mitad de las emisiones para 2030. Esas cifras demuestran el gran desafío en esta década. El enfoque de la COP27 en Sharm el-Sheikh debe ser pasar de los objetivos y las promesas a la acción y la implementación. En particular, la Coalición pide:

  • Mayor ambición política y volúmenes disponibles para escalar hasta 390 GW de instalaciones anuales de energía eólica para 2030, en línea con una trayectoria de cero neto.
  • Reconocimiento global de la urgencia de desarrollar marcos de políticas y estructuras de cadena de suministro para la transición energética, y un enfoque de «emergencia climática y energética» para la formulación de políticas que puedan abordar las preocupaciones climáticas, energéticas y de seguridad.
  • Implementación de precios del carbono que reconozcan claramente los costos sociales de las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación.
  • Creación de coaliciones entre la industria de las energías renovables y la comunidad financiera climática para mejorar la eficacia de los esquemas de apoyo internacional para la transición energética.
  • Reconocimiento de los beneficios y oportunidades de la energía eólica en la transición justa, que van desde la creación de empleo a gran escala hasta la revitalización de las comunidades locales.

Ben Backwell, director ejecutivo, Consejo Mundial de Energía Eólica, señaló que «La industria eólica puede desempeñar un papel vital en la creación de sistemas de energía resistentes, seguros y sostenibles que cumplan con las promesas de cero neto. Las decisiones políticas deben reflejar el papel central de la energía eólica en la transición energética». 

El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que se está acabando el tiempo para mantener vivos los 1,5 grados. La AIE, Internacional Energy Agency, reveló que para mantener al mundo en el objetivo de cero neto, la industria eólica debe instalar 390 GW al año para 2030. La situación es crítica y el momento de actuar es ahora. 

«La ventana para alcanzar nuestro objetivo de París de una vía de 1,5 °C se estrecha cada año. Cuando se trata de escalar la energía eólica para mitigar el cambio climático y descarbonizar los sistemas energéticos, los gobiernos, la industria y los ciudadanos no pueden darse el lujo de retrasar más la acción y la cooperación”, señaló Joyce Lee, presidenta de la Coalición Mundial de Energía Eólica para la COP27