La necesidad de que la regulación local avance en el reconocimiento de pequeños productores agrupados para que puedan participar del mercado mayorista eléctrico como generadores virtuales es uno de los retos que menciona Eduardo Rodríguez, Business Manager Neoelectra Chile, en el ámbito de la comercialización de energía, donde destaca lo que se ha desarrollado en el país en los últimos años.

El ejecutivo advierte cambios estructurales en este segmento, al igual que en los clientes libres, lo cual seguirá aumentando en el marco de las transformaciones tecnológicas de la transición energética.

Neoelectra es un Grupo empresarial especializado en aportar soluciones energéticas eficientes a la industria, que aterrizó en el mercado nacional en 2017, donde ha adquirido una planta de cogeneración a biomasa que suministra vapor y energía eléctrica a Masisa (Cabrero).

En 2021 terminó de adquirir el 100% de las acciones de Energika Conade, filial de servicios industriales para activos energéticos y en mayo de 2022 lanzó la comercializadora de energía eléctrica para clientes industriales, replicando el modelo de la comercializadora de España.

Rodríguez mira con optimismo los cambios que vendrían para este segmento en el país.

Desarrollo

¿Cuál es el análisis que hace respecto al mercado chileno de la comercialización de energía?

La comercialización de energía en Chile está en un proceso de consolidación. Sin duda el Mercado libre es un fenómeno que llegó para quedarse, para que las empresas puedan conseguir un ahorro inmediato sin necesidad de inversión. En el pasado, los clientes libres se caracterizaban por ser grandes clientes industriales/mineros, cuyo principal objetivo era obtener precios competitivos. Actualmente, los clientes de menor tamaño que buscaban mejores precios se han cambiado al régimen libre, logrando una sinergia perfecta con comercializadores enfocados en los procesos productivos del cliente, para proveerles soluciones que aumenten su eficiencia y crecimiento. Aún queda un largo camino por recorrer, para encontrar la manera de incluir a los clientes residenciales en la comercialización tal como funciona en otros países, lo que con seguridad ocurrirá antes de 2030.

¿Cuáles son las principales fortalezas y debilidades que aprecian en el mercado energético local?

Cuando se compara el mercado chileno con otros a nivel internacional, se observa que el nuestro es de alta complejidad. Por ello, requiere una gran capacidad de modelación, para predecir el comportamiento físico y económico del sistema eléctrico, incidiendo directamente en los precios del mercado spot de distintos puntos del país. A esto se suma, que frecuentemente la transmisión tarda más en desarrollarse que la expansión del parque generador, por lo que a pesar de las nuevas obras, se observan tramos con altos niveles de estrés que deben ser ampliados o reforzados para permitir la exportación de energía. No obstante, existen puntos positivos asociados a la rápida expansión del parque generador, ya que ha permitido la entrada de nuevos actores al mercado, principalmente de inversionistas extranjeros vinculados a las energías renovables. Lo que en su conjunto ha empujado el precio del mercado a la baja, favoreciendo a miles de empresas que han optado a mejores condiciones en el mercado libre.

¿Qué lectura tiene del mercado de clientes libres en Chile y sus perspectivas de crecimiento?

El mercado de clientes libres ha crecido consistentemente desde 2018 y más que una tendencia es un cambio estructural del mercado. No sólo por ofrecer mejores precios, sino porque los clientes buscan la libertad de elegir a su suministrador tal y como lo hacen con el resto de sus proveedores. A esto se suma, que estos comercializadores ofrecen una amplia gama de servicios y financiamiento, especialmente diseñados para este tipo de clientes. Algo muy complejo de implementar en un cliente regulado, ya que típicamente el modelo de negocio se sustenta en el ahorro que se produce por el cambio de régimen.

Existe una oportunidad de crecimiento enorme, ya que actualmente el límite de potencia para optar a cliente libre está fijado en 500 kW. Según estimaciones de la Asociación Chilena de Comercializadores de Energía (ACEN), se podría beneficiar a 32 mil pymes si se bajara el límite a 400 kW, incluso el beneficio sería más significativo aún si se redujera hasta un umbral de 100 kW. Esto sería posible mediante la modificación de la legislación actual, que permitiría que pequeñas empresas reduzcan sus costes de electricidad sin necesidad de inversión.

¿Cree que posponer la reforma a la distribución en el país, que contemplaba la figura del comercializador y el avance en recursos distribuidos, pueda afectar al desarrollo de la comercialización?

Sin duda el atraso del Proyecto de Ley retrasa los planes de la implementación de la comercialización a nivel masivo, para sumar a los clientes residenciales a través de una reducción significativa del límite de la potencia y que así puedan optar al régimen de cliente libre. Sin embargo, se debe considerar que se presentaron imprevistos políticos y económicos a nivel global, que requerían atención inmediata del regulador para proteger a los consumidores más vulnerables. Tenemos una mirada optimista del futuro y creemos que se retomará la discusión lo antes posible, para que miles de consumidores puedan avanzar y elegir a su suministrador.

¿Cómo ven el nicho de la comercialización de energía, desde el punto de vista de la competencia y poderes de mercado?

Se ha avanzado en la separación del negocio de distribución y comercialización por parte de las empresas de distribución, lo que permite una mayor transparencia en los costos de las empresas concesionarias de distribución. Según nuestra visión, se debe continuar trabajando para garantizar la igualdad de servicio y atención comercial en las redes de distribución, para que sea posible asegurar que todos los clientes tengan acceso a la misma calidad de suministro y atención comercial sin importar quién provee su energía.

¿Cómo cree que se dará a futuro la comercialización de energía en Chile, con el desarrollo de la generación distribuida (net billing y PMGD)?

Estamos presenciando un despertar renovable a nivel local e internacional y la generación distribuida se presenta como una solución viable, para solucionar aspectos técnicos en las redes eléctricas que contribuyan a alcanzar los objetivos de carbono neutralidad. Los clientes libres por sí mismos se encuentran con grandes dificultades en la materialización de estos proyectos, por la pericia técnica que se requiere y en algunos casos por lo complejo que puede resultar el acceso al financiamiento. Por otro lado, los comercializadores pueden aportar el “know how” necesario para la implementación de este tipo de proyectos con contratos a largo plazo, consiguiendo ventajas para  que los clientes puedan producir localmente una parte de su consumo a través de energías renovables sin necesidad de invertir.

¿Cuáles son los principales desafíos técnicos y regulatorios que tienen en esta materia?

Creemos que se debe avanzar regulatoriamente para reconocer a pequeños productores agrupados y que se les permita participar del mercado mayorista como generadores virtuales. Generando así una oportunidad de elegir un nuevo camino, para viabilizar proyectos de generación limpios que contribuyan a alcanzar las metas ambientales de largo plazo.