«No nos hemos hecho cargo del riesgo de no contar con una institucionalidad adecuada para la transición energética». Así lo afirmó Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.) durante la inauguración del IX Encuentro gremial 2022, donde participaron autoridades, especialistas nacionales e internacionales, y otros representantes de la industria.

La ejecutiva planteó la urgencia de avanzar en una institucionalidad que se haga cargo de los actuales desafíos que plantea el cambio climático, desde el quehacer del sector energético, señalando que ya se cuenta con escenarios de transición energética para enfrentar los impactos de la crisis climática.

«Hagamos las cuentas grandes: el sistema eléctrico cuenta hoy con mas de 32 GW de capacidad instalada de generación, de los cuales hay 5,5 (GW) de a carbón que acordamos como sociedad retirar al 2040. Acera, en 2021, encargó un ambicioso estudio de trayectoria para la carbono neutralidad del sector eléctrico el cual nos indicó que si queremos retirar todo el carbon al 2025, para que este retiro no incremente los costos de operación del sistema y mantenga las condiciones de seguridad, requerirá de la instalación de 18gw de potencia renovable en …3 años. De estos 18 GW, hay actualmente 10 GW en carpeta y tienen algun grado de desarrollo para estar listos al 2025. Pero, por su inmediatez, este escenario no permitiría construir ciertas tecnologías que son necesarias para la matriz energética como más plantas de concentracion solar de potencia, o geotermia», aseguró Rojas.

Y agregó: «Luego, para un retiro total centrales a carbón hacia el 2030, a los 10 GW que están en carpeta, se deben instalar 12,5 GW más de nueva capacidad renovable y de almacenamiento al 2030, con mas de 3,5 GW de sistemas de almacenamiento de corta y larga duración».

Es así como la representante gremial sostuvo la importancia de contar con una institucionalidad que vele por este realidad, la cual considere acuerdos entre instituciones y la ciudadanía para desplegar 22,5 GW de energías renovables y almacenamiento a 2030, precisando la relevancia que tiene la planificación territorial.

«Los 29.000 millones de dólares que requiere solamente el segmento de la generación – sin considerar las inversiones en transmisión y adecuación del sistema eléctrico y en distribución – para hacer frente al retiro del carbón al 2030. Eso es equivalente a 11 puntos del PIB. La reforma tributaria de hace un par de años atrás, recaudó 1,6% del PIB, lejos del 3% proyectado. Estas cifras son importantes para poner en la palestra la magnitud del desafío, sobre todo cuando esta hoy en discusión el rol del estado en el desarrollo del sector energético, y del rol de la inversión privada en la tarea de la transición energética», concluyó la ejecutiva.