La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) alcanzó una utilidad de US$82,8 millones el primer trimestre de 2022, superior en US$43,3 millones respecto a igual periodo del año pasado, lo que se explica por el negocio de Exploración & Producción (E&P) que obtuvo un buen desempeño debido a mejores niveles de producción y mayores precios internacionales de crudo y gas.

Por su parte, la línea de Refinación & Comercialización (R&C), aumentó sus niveles de producción y ventas, lo que permitió compensar el fuerte incremento del precio del crudo y energía, producto del conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania.

En la obtención de estas utilidades también incidió la correcta ejecución del plan estratégico, que considera dentro de sus medidas la optimización y correcta ejecución del plan de optimización de costos y la incorporación de tecnología digital para los procesos de compra y refinación de crudo, entre otros.

“Pudimos sortear un trimestre complejo, marcado por un alza importante de nuestros costos de producción, tanto del crudo como de la energía. Si bien estamos conformes por el desempeño y compromiso demostrado por todos nuestros trabajadores y trabajadoras, nos preocupa esta escalada de precios, porque afecta de manera directa a Chile, dado que el petróleo que se consume es en un 99% importado”, explicó Julio Aranis, gerente general de Enap.

Respecto al alza de los costos de ventas, el ejecutivo señaló que durante el primer trimestre de 2022 presentaron un aumento de US$1.123,7 millones frente al mismo periodo de 2021, es decir, crecieron un 77,2%, producto principalmente por el incremento en el costo del crudo y de los productos importados.

En cuanto al segundo trimestre, Aranis indicó que se ve desafiante debido a la puesta en marcha del Mantenimiento Programado de Refinería Bío Bío, lo que implicará la detención e intervención de más de 20 plantas. El proceso, que se realizará de manera paulatina y escalonada, se extenderá hasta mediados de julio de este año e implica una inversión de más de US$87 millones en materia de seguridad de sus operaciones.

“Esta es la mantención más grande y necesaria que ha realizado Enap en sus más de 70 años de vida. Con ello buscamos sustentar en el tiempo una operación confiable y segura de todas las unidades productivas, aplicando las mejores prácticas de la industria refinera a nivel mundial, como también mejorar su desempeño ambiental. Asimismo, estamos apoyando el empleo, ya que este proceso generará en su momento de mayor auge, una oportunidad laboral para un número cercano a los 2.000 trabajadores externos”, manifestó.

Según la empresa, las detenciones de las plantas en Bio Bío han sido planificadas y coordinadas con mucha antelación. Además se ha hecho una tarea de reforzamiento para el total cumplimiento de los protocolos sanitarios, garantizando la seguridad y salud de quienes laborarán en dichas faenas, así como la continuidad y el oportuno abastecimiento de combustibles.