En Chile la sequía se ha intensificado en los últimos años. Esta escasez hídrica también afecta al sistema eléctrico, limitando particularmente el funcionamiento de las centrales hidroeléctricas. A esto se suman los vaivenes internacionales que han aumento el precio y la incertidumbre en cuanto al acceso a los combustibles, acrecentando la complejidad operativa del sector.

Con el fin de adoptar las medidas necesarias para asegurar un suministro eléctrico confiable de forma continua, el Ministerio de Energía convocó a un grupo de trabajo integrado por representantes de organismos públicos y privados del sector eléctrico y de la industria energética.

Acera es uno de los gremios participantes, representada por su directora ejecutiva, Ana Lía Rojas, quien indicó que “la mesa debiera delinear soluciones para el 2022-2023, queremos relevar la importancia de la coherencia entre desfosilización de la matriz y las medidas de corto plazo, a la vez que gestionar soluciones para aumentar las transferencias en el sistema para rescatar la pérdida que significan los vertimientos, que hasta le fecha ya equivalen a todo lo registrado en 2021”.

El trabajo se realizará a través de grupos específicos y tiene como objetivo entregar propuestas de acción a fines de mes para ser ejecutadas entre mayo y agosto de 2022, para continuar en septiembre con miras al 2023. Entre los participantes, además de Acera, están la SEC, CNE, el Coordinador Eléctrico Nacional, ENAP, asociaciones gremiales y empresas relacionadas como Copec, ENEX y Esmax, entre otros.