Tres son los desafíos para avanzar en una fuerza de trabajo con mayor diversidad en el sector energético que advierte Marcial Rapela, director y responsable por la oficina de Bain & Company en Santiago, quien plantea el potencial que tiene esta industria en términos de adaptabilidad, para dar mayor cabidad a la inclusión laboral.

Desde su perspectiva, para llegar a niveles de paridad, es necesario tomar decisiones «que se opongan a los enfoques tradicionales de contratación, desarrollo de talento y promoción».

Desafíos

¿Cuáles son los principales cuellos de botella que han identificado para contar con organizaciones más diversas, en que se aumente la participación de las mujeres?

Construir una fuerza laboral diversa puede ser particularmente difícil para las empresas en los sectores de energía y recursos naturales debido a tres desafíos estructurales. En primer lugar, estas industrias están sufriendo retiro masivo de trabajadores de muchos profesionales experimentados que han guiado el éxito durante las últimas tres décadas. En segundo lugar, los nuevos empleados buscan lugares de trabajos donde su aporte tenga un impacto ambiental, por ende, esto reduce el grupo de talentos que las empresas de energía pueden aprovechar para reemplazar a los que se van. Y, en tercer lugar, históricamente estas industrias han luchado por aumentar la diversidad de género en sus rangos ejecutivos y de primera línea, pero a pesar de todos esos esfuerzos, carecen de la representación senior visible, el patrocinio y los movimientos de tutoría y la cultura inclusiva necesaria para atraer y retener talento femenino.

¿Cómo analiza la situación del sector energético, en términos de inclusión en general y de participación femenina, en particular?

Si bien el sector de la energía y los recursos naturales puede estar rezagado con respecto a otros en cuanto a diversidad de género, su historial de talento inspira confianza en su capacidad para adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones y cambios importantes, muchos de los cuales han requerido amplias revisiones de la fuerza laboral. Al ser un sector de cambios constante por nuevas tecnologías, regulaciones y procesos innovadores, las empresas del rubro energético han sido capaces de realizar cambios significativos para que la diversidad en su fuerza laboral sea un requisito.

Este tipo de inclusión, ¿qué desafíos plantea este cambio de gestión crítico para el sector energético?

Mejorar la diversidad de género se trata de señalar habilidades operativas comprobadas a un problema persistente, junto con un cambio cultural que comienza desde arriba. Pero la diversidad de género ha estado en la agenda de las empresas de energía y recursos naturales durante más de una década, y la industria aún está lejos de lograr la paridad. Por lo que, para crear un cambio real, se requerirá tomar decisiones que se opongan a los enfoques tradicionales de contratación, desarrollo de talento y promoción. El lado positivo es que este sector pertenece a industrias expertas en capacitar a las personas, crear y hacer cumplir buenos procesos e impulsar iniciativas operativas, como la seguridad, en la cultura cotidiana, por lo que impulsar la diversidad no será un desafío complejo.