«La autoridad deberá monitorear el desarrollo efectivo del almacenamiento, tanto para alcanzar las metas de carbono neutralidad, como para la necesaria seguridad y eficiencia de precios que necesita el sistema eléctrico».

Así lo señala el último reporte mensual de Systep Ingeniería, en que se aborda el proyecto de ley que promueve el almacenamiento de energía, señalando que «aún queda la incertidumbre de si las señales de precios de mercado serán suficiente para que los inversionistas concreten estos proyectos».

«El proyecto de ley va en la dirección correcta. La participación de los sistemas de almacenamiento independientes en el mercado eléctrico contribuirá a un mejor aprovechamiento de las ERNC variables (en particular solar y eólica), dado que permitirán desplazar generación de bajo costo hacia horarios de mayor estrés para el sistema (tarde-noche)», indica el documento.

«Además, posibilita la disminución del vertimiento a nivel de subsistema, permitiendo guardar el exceso de aporte de energía que sobrepasa la capacidad del sistema de transmisión en ciertas horas del día; a nivel global, disminuye el vertimiento debido a su capacidad de almacenar la energía que no puede ser inyectada producto de la operación a mínimo técnico de las centrales térmicas.», señala el documento.

«Por otra parte, estos sistemas podrían contribuir a aplacar efectos de corto plazo debido a escenarios de estrechez energética producto de futuros problemas de crisis hídrica y/o baja disponibilidad del gas, siendo una alternativa más sustentable y eventualmente de menor costo en el largo plazo que la inyección por centrales de combustible diésel», se concluye.