La necesidad de seguir impulsando las condiciones habilitantes para la transición energética como una mayor capacidad de transmisión, flexibilidad y almacenamiento que viabilicen la integración masiva y eficiente de más generación renovable, ante las dinámicas que se están dando a nivel internacional y local, planteó Generadoras de Chile en su boletín del mercado eléctrico de marzo.

Según en análisis gremial, estas iniciativas son relevantes para materializarlas en el actual contexto de transición energética, además de que permitirán «mejorar la resiliencia energética de Chile ante situaciones geopolíticas», como la invasión de Rusia a Ucrania.

La situación internacional, plantea el boletín, está presionando al alza el precio del gas natural, además de haber incrementado los futuros de gas natural intradiarios en Europa en más de un 125% desde inicio de año, alcanzando un valor de 215 dólares por MWh, debido a la alta dependencia europea del gas natural ruso.

«Este nuevo escenario energético también ha gatillado un redireccionamiento de las estrategias energéticas de países europeos, principalmente de los que dependen de la importación de combustibles rusos. Alemania canceló el recién terminado gasoducto directo desde Rusia y anunció planes de construir dos nuevas terminales de GNL y extender el uso del carbón como medidas para resguardar su suministro ante cualquier posible corte abrupto del gas ruso². Por su parte, Italia evalúa volver a poner en operación algunas de las centrales a carbón retiradas³. También se espera que la Comisión Europea actualice su estrategia energética y busque metas de integración de generación renovable que probablemente serán más ambiciosas que las que existen actualmente», indica el documento.

Y sostiene: «Los impactos del conflicto en nuestro país están principalmente asociados a las alzas en los precios de combustibles fósiles, los cuales en el caso de la energía eléctrica pueden tener incidencia en el mercado mayorista. En dicho mercado, las empresas generadoras intercambian energía día a día en base a los costos marginales del sistema. Esto puede afectar de manera sustancial a las empresas generadoras que participan en el mercado mayorista, sin embargo estos costos no tienen efectos directos en la tarifa eléctrica del cliente final. Esto es así porque estas tarifas están cubiertas por contratos de largo plazo, los cuales “protegen” a los usuarios de esas variaciones con tarifas que no dependen directamente de los costos marginales del sistema o de los precios de los combustibles».