Desde el Laboratorio de Luminotecnia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el Ministro del Medio Ambiente, Javier Naranjo, lanzó la nueva norma lumínica que fue aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad, la que aumenta, de 3 regiones iniciales, a todo el país, la protección de los cielos. También incorpora el cuidado de la biodiversidad y la salud humana como objetos de protección.

La contaminación lumínica aumenta aproximadamente un 2% al año en todo el planeta. Este tipo de contaminación es producida por la luminosidad artificial proveniente de los sistemas de alumbrado de exteriores, tales como la iluminación de las calles, parques y plazas, industrias, estadios o la publicidad y que, por su dirección, niveles o color, produce impactos ambientales.

“Con esta norma buscamos recuperar la noche y proteger el cielo de todos y para todos los chilenos, con todos los beneficios que eso significa. No queremos iluminar menos, queremos iluminar mejor. Disminuir la contaminación lumínica no significa apagar las luces, sino que aprender a hacerlo de buena forma, ahorrando energía e iluminando donde es necesario sin desperdiciar ni contaminar” afirmó el Ministro de Medio Ambiente, Javier Naranjo.

La decisión de revisar la norma anterior responde a que más del 30% de los chilenos vive en lugares donde la luz artificial no permite ver las estrellas, y la relevancia de la astronomía en Chile. La capacidad astronómica instalada en nuestro país se incrementará dentro de esta década, con la proyección de ser alrededor del 70% del total existente a nivel mundial.

Por otra parte, la contaminación lumínica afecta fuertemente a la biodiversidad, como a aves marinas, especies categorizadas “en peligro”, las cuales caen producto de las luces y muchas veces mueren.

“Ampliamos la protección a todo Chile, ya que hoy sólo se consideran 3 regiones. Además suma elementos de protección que no estaban considerados, como es la protección de la biodiversidad, lo cual tendrá beneficios derivados en el desarrollo de actividades turísticas, y la salud visual de las personas. Esto se suma a una mayor protección de los cielos para la observación astronómica” explicó el Ministro Naranjo.

En ese sentido las principales modificaciones a la norma vigente son: la incorporación de la biodiversidad y la salud humana, como un objeto de protección adicional a la calidad astronómica del cielo nocturno; la extensión del alcance territorial a todo el país;  reducir la emisión de luz azul desde un 15% a un 7% en todo el territorio y a un 1% en zonas relacionadas; tanto con la astronomía como la biodiversidad,  y, además, mejora el control preventivo de la norma, mediante controles en comercialización y etapa de proyecto.

“La importancia y necesidad de la nueva normativa es el alcance que tiene. Ahora pasa a ser para todo el territorio nacional, además de ser más exigente que la normativa anterior y con un énfasis en la protección de los cielos como en el cuidado de nuestra flora y fauna. El Laboratorio de Fotometría ha colaborado activamente en el desarrollo de esta nueva normativa, aportando desde la academia información técnica y una mirada país en esta materia, poniendo siempre a disposición de las entidades gubernamentales a docentes y profesionales de excelencia”, indicó el decano de la Facultad de ingeniería de la PUCV, Jorge Mendoza

Durante los próximos días el Decreto Supremo de la norma será firmado por el Presidente de la República, luego ingresa a la revisión de la Contraloría para luego ser publicada y entrar en vigencia.