“Los programas que la ACSP ha desarrollado para identificar los problemas de inclusión y establecer buenas prácticas en materia de igualdad de género, constituyen un ejemplo para la industria energética”, indicó Blanca Palumbo del Coordinador Eléctrico Nacional al destacar el rol de las mujeres en la industria de la Concentración Solar de Potencia en un especial de entrevista realizado por la ACSP.

En la oportunidad tres mujeres contaron la experiencia de trabajar en el sector de la concentración solar de potencia, desde la academia, el gobierno y el sector privado.

Para María José López, directora de personas y asuntos corporativos de Cerro Dominador, socio y fundador de la ACSP, no es posible una sostenibilidad sin abordar temas sociales, tales como la equidad de género o el enfoque de género. Destacó el trabajo que realizan, por ejemplo, en el plan Energía+Mujer y también como han incorporado la mirada a sus planes de contratación y recursos humanos. “Estamos incentivando las postulaciones para que postulen mujeres, lo que nos ha permitido aumentar significativamente su número. Las ternas de la organización, en casi todas ha habido mujeres”, indicó.

Desde la academia, el desafío tampoco no es menor, como reconoce María Teresa Cerda, subdirectora de Fraunhofer Chile Research y líder del área solar térmica. “Somos pocas la verdad, yo de hecho soy un bicho medio raro, porque estudié física, no soy ingeniera, yo he visto más en energía gente que viene del mundo de la ingeniería. Soy como científica de base no tanto del campo de la aplicación”, puntualizó.

Es que en la Industria se reconoce que existen grandes desafíos, por ejemplo, desde el Coordinador Eléctrico, Blanca Palumbo, consejera, indicó que la energía es un sector que necesita mayor incorporación de mujeres, como sucede en muchos ámbitos. “En la industria de la Concentración Solar de Potencia chilena, las mujeres tienen una participación mayor que la que existe en el sector energético en general.  Creo que han sido muy relevantes los programas que esa industria ha desarrollado para identificar los problemas de inclusión y establecer buenas prácticas en materia de igualdad de género.  Esos programas constituyen un ejemplo para la industria, que ojalá todos pudiéramos replicar”, indicó.