La REVISTA ELECTRICIDAD conversó con la directora de la consultora 350renewable, Patricia Darez sobre la situación que denunciaron vecinos de la comuna de Los Ángeles, Región del Biobío, respecto a que cámaras de seguridad captaron cómo cayó una aspa del parque eólico Cuel.

La especialista hace hincapié en que es un fenómeno poco común y que se debe clasificar cada caso como único.

La rotura de aspas en la industria eólica a nivel global es un fenómeno relativamente poco común. Hay algunas aseguradoras que han preparado estudios al respecto y la conclusión es que menos del 0,6% de las aspas en operación se rompen cada año; la mayoría de las roturas son desperfectos menores y a menudo se pueden arreglar in situ”, señala en primera instancia.

Agrega que: “Las roturas completas son un porcentaje de varios órdenes de magnitud menor. No obstante, los incidentes que afectan a las palas han llegado a ser la causa del 40% de los casos con los que deben tratar las aseguradoras en la industria eólica (por delante de las multiplicadoras y de los generadores)”.

Asimismo, afirma la importancia de “clarificar que cada caso es único y para saber las razones por las que sucede, es necesario llevar a cabo un análisis de causa raíz. Esto sigue una metodología detallada y lleva a evitar especulación”.

Caso chileno

Patricia Darez comenta que en Chile esto se ha dado en varios casos y cada uno con sus detalles: “Por ejemplo, algunos se han dado en condiciones de viento extremas. Estos vientos se intentan estimar durante las campañas de medición, pero las mediciones duran de 1 a 5 años y es un periodo mucho menor que la vida útil de un parque, por tanto, no siempre se capturan y hay incertidumbres de predicción. A esto se suman además las incertidumbres adicionales que traen el cambio climático y sus efectos en los regímenes de viento. A pesar de esto, los aerogeneradores cuentan con sistemas de seguridad que deberían hacer que estos dejen de operar cuando los vientos sobrepasan ciertos umbrales de velocidad e incluso de turbulencia”.

“Otro caso en Chile se dio en un emplazamiento Clase I (con vientos muy altos) casi al fin de la vida útil del aerogenerador en el que sucedió”, agrega.

También explica que “en algunos casos la causa también puede ser fallos en la fabricación. Las aspas están hechas de fibra de carbono, kevlar o fibra de vidrio que son materiales compuestos; tienen una matriz o resina dentro de la cual se cruzan diferentes fibras para hacer un material resistente y lleva un proceso complejo de curado y laminado. A veces alguna pieza puede tener delaminación o problemas de fusión de otro tipo. Las aspas están sometidas a fuerzas constantes por el viento y el movimiento del mismo rotor, y hay que evitar roturas por fatiga y resistencia por cizalla (por ejemplo). El tipo de fractura, el componente en el que sucede y finalmente la causa son determinados en un análisis causa raíz. También se puede llegar a ver degradación de algunos componentes por corrosión”.

De este modo, Patricia Darez explica que para disminuir los riesgos es importante “mantener distancia de separación adecuadas a los receptores y en Chile ayudaría tener un ordenamiento territorial adecuado como existe en otros países. Desde un punto de vista técnico, es importante que los aerogeneradores tengan sus mantenciones al día, incluyendo revisiones preventivas que podrían incluir inspección de los aerogeneradores, boroscopías, ultrasonido etc., que tienen como misión identificar falta de mantenimiento, grietas, falta de fusión, porosidad o corrosión entre otras”.

Finalmente, la directora de 350renewable resalta que “a nivel global hemos visto una bajada de precios de la tecnología importante. Hace una década los fabricantes tenían mayores márgenes dado que los proyectos renovables se beneficiaban en muchos mercados de Feed in Tariffs. Actualmente, los contratos se adjudican en licitaciones de suministro que casi siempre adjudican al menor precio. Esto afecta tanto al equipamiento como a los contratos de operación y mantenimiento. No hay que olvidar que la industria eólica compite por algunos materiales con la industria aeroespacial y aeronáutica”, concluye.