La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó la sentencia que acogió la demanda por incumplimiento de contrato de suministro de energía presentada en contra de la empresa eléctrica Enel Distribución Chile SA.

La resolución de primera instancia ratificada estableció: «En atención a todo lo discutido por las partes y expuesto precedentemente, es un hecho público y notorio, que en caso de no pago por parte de los usuarios del suministro eléctrico otorgado por las empresas prestadoras de dicho servicio conlleva la suspensión o corte del servicio. Y, también, se puede afirmar, en esta misma línea, que las empresas eléctricas cuentan con todo un sistema computacional e informático que permite saber o conocer el comportamiento de cada uno de sus usuarios y, dentro aquel, la mora en el pago del servicio, determinando fechas y valores pertinentes para el pago, multas y suspensión o cortes del servicio y, en tales circunstancias, ha sido la propia legislación, aplicable al efecto, la que ha resuelto o determinado las circunstancias de no pago del servicio como lo establece el artículo 84 del D.F.L. N° 1 del año 1982 del Ministerio de Minería (actual artículo 141 del D.F.L. N° 4/20.018 del año 2006 del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción) que a la letra dispone que Artículo 147».

«No obstante haberse otorgado la autorización referida, si con posterioridad a ella se configura la causal que autoriza a suspender el suministro y el concesionario no ejerciere tal derecho en los plazos y forma definidos en los incisos anteriores, las obligaciones derivadas del servicio eléctrico que se generen desde la fecha de emisión de la siguiente boleta o factura, dejarán de radicarse en el inmueble o instalación, salvo que el propietario de éstos otorgue nueva autorización en la forma establecida en el inciso anterior. La misma norma se aplicará cada vez que se cumpla la condición que habilita al concesionario para suspender el suministro por no pago», el tribunal.

Para el tribunal, de los trascrito se desprende que: «Lo cierto, es que el derecho solo puede ejercerse transcurrido los 45 días desde el vencimiento de la primera boleta o factura impaga, lo que implica que la empresa no puede suspender el suministro antes de los 45 días. Si no suspende en dicho plazo el efecto que se produce es que las deudas por servicio eléctrico que se generan en lo sucesivo no quedan radicadas en la propiedad sino en el patrimonio del deudor, salvo que sea autorizada por escrito por el propietario, cuestión que en la especie no ocurrió, considerando que estamos en presencia de un contrato con regulación expresa y que el suministro eléctrico solo se reanuda una vez pagada la deuda, la que como ya se estableció solo corresponde a los tres primeras boletas impagas, la empresa eléctrica ha incumplido el contrato, por lo que la acción de cumplimiento del contrato será acogida como se dirá en lo resolutivo».