La «urgente necesidad» de modificar los criterios con los que el Coordinador planifica la operación a mínimo costo del sistema del interconectado, enfocándose en la gestión de riesgo ante eventos extremos, planteó el reciente análisis de Breves de Energía (BdE), al abordar la situación actual del gas en los mercados internacionales, donde se registra una presión al alza en sus precios.

El diagnóstico, realizado por Cristián Muñoz, director de BdE y académico de la Universidad Católica, señala que el «índice Platt -que sigue las transacciones spot del GNL en Asia Pacífico, ha superado los US$40/MMBTU, unas tres veces el precio de comienzos del año. En buenas cuentas, si hay un barco disponible con GNL, un comprador racional de gas lo desviará y revenderá en Europa».

Ante esta situación, se recuerda la necesidad de poner atención con el suministro de este combustible en Chile, considerando la relevancia que está tomando en el sistema eléctrico, donde en las primeras semanas de diciembre el gas representó un 11% de la generación bruta, lo cual será cobrará mayor importancia en los próximos meses.

«El reciente pronóstico de caudales, usado por el Coordinador para la programación de la operación del sistema interconectado, advierte que los caudales afluentes a las centrales serán extremadamente secos en los meses que vienen. Por su parte, algunas centrales a carbón en el norte del país han informado problemas en el suministro de cal, un elemento usado en el abatimiento gases SOx altamente contaminantes. A lo anterior se suma una seria restricción en la disponibilidad de petróleo; la cual, en términos simples, significa que una buena parte de las unidades termoeléctricas no tienen combustible para operar de manera continua. Vale decir, todo parece indicar que el suministro de energía en los próximos meses será complicado», señala el análisis.

Sin embargo- según Muñoz- «el precio spot del sistema interconectado, también llamado costo marginal de la energía, y el valor del agua embalsada en el Laja, principal embalse del sistema interconectado, parecieran desconectados de la estrechez energética internacional y de la grave sequía que atraviesa el país. En efecto, el precio spot de la electricidad y el valor económico del agua del Laja están varias veces por debajo del precio del spot del GNL».

«La consecuencia práctica es que, en vez de priorizar el despacho de centrales a gas o petróleo, y con ello aprovechar de sumar la mayor cantidad de reservas en los embalses para enfrentar el suministro de los próximos meses, es más barato usar hoy parte de estas reservas. Una situación que también explica, al menos en parte, que importantes volúmenes de GNL regasificado no tengan colocación en el despacho, pero que luego deban ser programados obligadamente en calidad de inflexibles, impactando fuertemente en los precios spot que regulan las transacciones comerciales entre los generadores», agregó.

Ante este escenario, el especialista sostuvo «la urgente necesidad de modificar los criterios con los que el Coordinador planifica la operación a mínimo costo del sistema del interconectado, enfocándose en la gestión de riesgo ante eventos extremos -también conocido como gestión de riesgo de cola. Técnicas matemáticas, tales como el valor en riesgo, o el valor condicionado en riesgo ya existen desde hace décadas, y es tiempo de evaluar su aplicación».

«De este modo, se tendrá una operación más segura y con precios spot de la energía coherentes con la escasez de energía, los que al mismo tiempo actuarán como señal para atraer inversiones en los necesarios sistemas de almacenamiento», concluyó.