El ministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, se refirió al inicio de la discusión del proyecto de Ley que busca promover el almacenamiento de energía eléctrica y la electromovilidad.

Para la autoridad, este paso «es una excelente noticia para Chile que haya comenzado la discusión de esta iniciativa, que será un apoyo clave para alcanzar la carbono neutralidad, mejorar la calidad de vida de las personas y hacer de nuestra matriz productiva una más sustentable y competitiva#.

Alcances

El proyecto permite que a los proyectos de almacenamiento que no están asociadas a centrales de generación, llamados “sistemas de almacenamiento puros”, se les pague por inyectar energía al sistema eléctrico y por estar disponibles para inyectar en los momentos de mayor demanda (potencia).

Además, se reconocen legalmente aquellos proyectos que combinan el consumo y la inyección de energía eléctrica y se permite que se les cobre exclusivamente sólo la energía neta que efectivamente retiran del sistema. Esto permitirá incorporar proyectos que pueden tener sistemas de almacenamiento como, por ejemplo, hidrógeno verde.

En cuanto a electromovilidad, la iniciativa habilita que los vehículos eléctricos participen del mercado eléctrico como equipos de almacenamiento recibiendo remuneración por inyectar energía, también se habilita la utilización de sus baterías como equipos de almacenamiento estacionarios con el mismo fin. “Esto aumentará la rentabilidad de adquirir un vehículo eléctrico” explicó Jobet.

Finalmente, el proyecto establece la rebaja transitoria del monto de los permisos de circulación de los VE para que sean similares a los de los vehículos de combustión interna (VCI) equivalentes. En los primeros dos años existe una eximición total y luego, por un periodo de seis años, una eximición gradual por los siguientes períodos y porcentajes: en los años 3 y 4, una eximición del 75%; en los años 5 y 6, una de 50% y en los años 7 y 8, una de 25%.

Esta última medida es particularmente muy relevante para impulsar la electromovilidad, ya que los permisos de los vehículos de combustión interna son un 65% menores a los de los vehículos eléctricos, pues el valor del permiso depende de la tasación del auto y los eléctricos son más caros aún.