Valgesta Nueva Energía, en su boletín mensual analizó el tema del déficit de suministro de energía, considerando el estudio del Coordinador Eléctrico Nacional sobre seguridad de abastecimiento para el periodo de octubre de este año y septiembre de 2022, bajo el supuesto de la baja disponibilidad hídrica e indisponibilidades de grandes unidades generadoras, en que se prevé un déficit de energía para la zona sur del sistema, desde Valdivia a Chiloé.

Según la consultora, «el escenario que se presenta para el corto plazo (2022 y los siguientes años) es complejo. Debemos asumir como hipótesis para planificar que los años serán secos, por lo que el aporte hidroeléctrico será cada día más escaso; nos encontramos ante el cierre progresivo de centrales a carbón, lo que implica que en ciertas horas, días e incluso semanas, donde el aporte renovable solar y eólico no alcanza a sustituir esta energía dada su variabilidad; contamos con un sistema de transmisión que durante toda la década presentará congestiones, desacoplándose la zona norte con el centro sur del país (donde se concentra el consumo de electricidad), lo que también ocurre en la zona sur desde el sur de Valdivia hasta Chiloé, por lo menos hasta fines de 2023; y finalmente, la importación de GNL se ha hecho más riesgosa dada la norma emitida por la CNE, junto con existir condiciones comerciales en Asia que podrían significar que parte de los barcos comprometidos para el mercado chileno, se pueden desviar hacia ese mercado por los valores a que está llegando el combustible».

Es así como se reiteró la idea de se requiere definir una agenda de corto plazo, «que tenga por objeto cumplir al máximo nuestros objetivos de mitigación, adaptando nuestro sistema eléctrico a los cambios del entorno, asegurando un suministro eléctrico eficiente».

Entre las medidas medidas que debería contemplar esta estrategia, de acuerdo con Valgesta, está el impulso de la transmisión y la aceleración del almacenamiento de energía, además de revisar y mejorar la logística del diésel y el stock de gas natural, junto a los reglamentos vigentes.

«Esta Agenda debe ser liderada por la autoridad y acompañada por todos los segmentos del sistema eléctrico. Ciertamente este no es un problema privado, ya que no contar con suministro eléctrico es un problema político, social y económico, por lo que el Ministerio de Energía no puede dejar entregada la solución de un problema complejo, que requiere articular una serie de actores, cambios regulatorios y sentido de urgencia, simplemente a que de manera individual las empresas solucionen un problema público», planteó la consultora.