La Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados publicó un documento con una serie de propuestas para la autoridad en torno a la discusión de la Norma Técnica sobre el despacho de centrales GNL, donde figura el llamado gas inflexible, señalando que la Comisión Nacional de Energía (CNE) «debiese considerar las opiniones entregadas a esta Comisión, incorporarlas en sus análisis y revisar la propuesta normativa actualmente en consulta».

«Es claro que si hemos llegado a esta instancia parlamentaria para revisar este tema es porque las diferentes autoridades no han tomado las decisiones correctas en los plazos adecuados. Asimismo, esta comisión se ha formado la convicción de que existen déficits de información de parte del Coordinador Eléctrico que es necesario resolver», se indica.

Según la propuesta aprobada por la Comisión existe consenso en los expertos de que el denominado gas inflexible «no puede seguir funcionando de la misma forma como lo ha hecho hasta ahora y, en consecuencia, se debe limitar de manera eficiente su mecanismo de uso. Por ejemplo, (i) fijar un porcentaje máximo de la energía que se inyecte cada año al sistema en calidad de inflexible; y (ii) que la inyección de energía se haga a precio real y no a costo cero como se hace actualmente».

A juicio de los diputados, «un asunto tan específico como este, puede y debe ser corregido por el Ejecutivo, sin necesidad de que el parlamento legisle. El gas inflexible no ha sido bien utilizado y debe corregirse. Se entiende que un tema de esta complejidad, en caso de ser legislado podría otorgar mayor rigidez al sistema energético y no resolver el problema de fondo».

Acuerdos

Los acuerdos indicados por la Comisión apuntan a recomendarles al Ministerio de Energía y la CNE una nueva normativa en materia de Gas Natural Licuado: «La solución debe buscar el óptimo social y no puede provocar un crecimiento presente o futuro de las cuentas eléctricas de los consumidores, junto con la favorecer la promoción del desarrollo de energía renovable. Una inadecuada normativa repercutiría negativamente en la seguridad, costos, en la transición energética y en los precios futuros de los clientes».

«Por lo anterior, solicitamos analizar en detalle la oportunidad a partir de la cual es necesario y conveniente aplicar una nueva normativa, estableciendo, si corresponde, una gradualidad que vaya limitando paulatinamente la inyección de gas inflexible al sistema cuidando dos principios: que no se rigidice su uso y que no se distorsionen los precios», se acota.

Y se propone: «Implementar una mejora en la gestión del uso del gas de manera de precaver que su uso sea en las oportunidades más beneficiosas para el sistema. Para ello, deberá evaluarse establecer un sistema de gestión del GNL de la misma manera que se realiza con los embalses de agua, esto es que el uso del gas se asegure que sea en las oportunidades más beneficiosas para el sistema. Esto permitirá asegurar la seguridad en la operación del sistema y no generar distorsiones en los precios».

«Considerando las mejoras previas, la propuesta de la CNE no debería incorporar la imposición de cuotas rígidas de importación máxima al gas natural que podría ser declarado inflexible, sin embargo, debería tenderse hacia garantizar que no sea un mecanismo de aplicación general, sino excepcional», se agrega.

Además, se plantea, en una primera etapa, la introducción del concepto de “precio de sombra” para el gas del sistema, «lo cual sería beneficioso para los agentes y para el sistema, mecanismo impulsado por el Coordinador, sin perjuicio de avanzar hacia la determinación de un precio real y auditado para el gas inflexible».

También se plantea la necesidad de fortalecer «la labor de los organismos encargados de monitorear la competencia en el sector eléctrico y que se mejoren las herramientas de transparencia en el proceso de compras de GNL para que todos los agentes de la industria estén al tanto, resguardando por supuesto la confidencialidad de los contratos».

«Solicitamos al Ministerio de Energía y a la CNE presentar a esta Comisión los resultados del proceso de revisión que recomendamos, previo a la emisión de un nuevo borrador de normativa», concluye el documento.