Con la presentación de un recorrido virtual de Haru Oni, el Consorcio Highly Innovative Fuels (HIF) inició oficialmente las obras mayores de la planta demostrativa que producirá combustibles neutros en carbono gracias a los fuertes vientos de la Patagonia, hidrógeno y tecnología de punta.

El presidente de HIF, César Norton, calificó este nuevo paso como un hito, «que puede cambiar radicalmente las actuales fuentes de energía para el transporte, proporcionando combustibles limpios para los automóviles y ayudando a descarbonizar el planeta. Esto le dará a Chile la oportunidad de exportar energía limpia al mundo».

El ejecutivo también agradeció a cada miembro del equipo, a las empresas colaboradoras y a las autoridades nacionales y locales. Además, reafirmó el compromiso de HIF por desarrollar el proyecto protegiendo a las comunidades, el medio ambiente y generando valor compartido.

En la ceremonia, a través de un saludo virtual, el biministro de Energía y Minería de Chile, Juan Carlos Jobet, destacó el gran potencial de la industria del hidrógeno para el país: «Quiero reafirmar el compromiso de Chile para abordar la crisis climática y la oportunidad para lograr un desarrollo sustentable e inclusivo. La lucha contra el cambio climático es el desafío más importante que enfrentamos en el corto plazo. Es un tema de justicia intergeneracional y no tenemos mucho tiempo. Esta es la década para lograr que la economía esté libre de emisiones carbono. El éxito de Haru Oni será el éxito de Chile y un aporte decisivo a la comunidad mundial»..

Por su parte, el director general de Política Energética del Ministerio de Economía y Energía alemán, Thorsten Herdan, agregó que este «es el comienzo de la colaboración internacional en materia de hidrógeno y de una alianza público privada (…)estamos totalmente seguros de que ese proyecto será un éxito y estamos comprometidos no solo con esa fase, sino en las próximas para escalarlo».

El proceso

El proyecto es el más grande de su tipo en América Latina y uno de los primeros a nivel mundial. Contempla una inversión de US$51 millones y utilizará energía renovable y dióxido de carbono extraído de la atmósfera para producir 350 toneladas de metanol por año y 130.000 litros de eCombustible al año hacia fines de 2022.

En las fases comerciales siguientes, la capacidad se incrementará a aproximadamente 55 millones de litros de eCombustible por año para 2024, y alrededor de 550 millones de litros por año para 2026.

El proceso consiste en utilizar energía renovable para obtener hidrógeno verde a partir del agua mediante un electrolizador. A continuación, el hidrógeno se combinará con dióxido de carbono extraído de la atmósfera mediante una «captura directa de aire» para producir metanol. A su vez, parte del metanol producido se convertirá en gasolina sintética