Los desafíos de la planificación del sistema energético a raíz de los efectos del cambio climático y cómo incorporar a mayor volumen el potencial de energías renovables en nuestro país fueron los temas que se abarcaron en el webinar «Cómo integrar un parque flexible en medio del cambio climático y la descarbonización de la matriz energética», organizado por GPM, gremio que reúne a los pequeños y medianos generadores.

Los participantes que abordaron este tema fueron el director ejecutivo de GPM, Danilo Zurita; la abogada de Zebra Energía, Pilar Bravo, el consultor de Synex, Rodrigo Iglesias; el director de Regulación de Valgesta Nueva Energía, Andrés Romero, y el CEO de Highpower, Javier Cavada.

Adaptaciones

Danilo Zurita inició el panel comentando que «el cambio que estamos experimentando hoy es el más complejo, ya que nos obliga a pensar nuestro sistema en función a energías renovables que requieren de un sistema robusto, calidad y continuidad de servicio para el sector productivo».

«Es necesario que la regulación otorgue las señales adecuadas que deben seguir cumpliendo dicho rol, hasta que otra tecnología como el almacenamiento pueda gestionarlo. Debemos dar las directrices de como impulsaremos el almacenamiento, esto con la generación flexible, determinaran el recorrido de una transición energética», añadió.

Por su parte, Pilar Bravo señaló que «aquí hay un problema grande de planificación, la sequía no era novedad, el cambio climático está ahí y ha sido marcado por muchos agentes del sector y externos. Dicho esto, siento que la planificación es el gran tema en este momento pero quisiera decir que ahora se debe actuar».

«El futuro está cada vez menos lejos, por lo tanto la planificación de las autoridades es súper importante. Debo señalar que ya no podemos seguir haciendo más de lo mismo. Hay ciertos tips que ya no están, como la neutralidad tecnológica que nunca debió haber sido y el año hidrológico que tampoco debió haber existido. Las normas técnicas que están actualmente cooperan para que tengamos más gas y eso no es neutralidad tecnológica y está bien. Si nuestro proyecto es tener energías renovables, no tenemos que ser neutros tecnológicamente y debe haber una política que lo regule», agregó.

Rodrigo Iglesias continuó la conversación explicando que «antes nadie hablaba de un sistema gestionable y se estableció eso como término, lo cual es bastante útil pero tiene que haber un acompañamiento de las autoridades para que se produzca la transición de manera eficiente y finalmente tengamos un lujo de sistema».

El director de Regulación Valgesta Nueva Energía, Andrés Romero, creo que los desafíos de adaptación que requiere el sector energético local «son enormes, pues nos centramos en cómo bajamos las emisiones, pero olvidamos la sección de adaptación que implica que tendremos menos agua de manera permanente, donde las sequías serán una realidad permanente, profundización de marejadas, incendios, etc. Hay una serie de elementos que obligan a tomar decisiones distintas, por lo que -en ese sentido- el proceso que vamos a vivir en los próximos años es súper desafiante en términos regulatorios, porque va a necesitar un mercado muy flexible».

«El almacenamiento es una enorme oportunidad que hay que evaluar con todas sus potencialidades en todos los servicios como flexibilidad, potencia, energía, mejoramiento de la capacidad de transición y cada vez los resultados van a ser distintos. Tenemos que mirar el futuro de manera distinta, con adaptación regulatoria. La autoridad está mirando un poco más al pasado que al futuro en estos términos, más que la foto para atrás que hay que aprender del pasado, hay que hacer una mirada global del mercado para que nuevas tecnologías puedan incorporarse lo antes posible para responder a estos desafíos de adaptación», complementó.

A su juicio, en este escenario es necesario «ser prudentes y tomar decisiones que no pongan en riesgo el sistema, si quereos ir cerrando paulatinamente centrales de carbón y disponernos a enfrentar periodos con menor cantidad de agua, no bastará con tener una enorme inversión en energía eólica o solar sino que hay que tener mercados que den señales de precio para que estas tecnologías se desarrollen. Esto va de la mano con la responsabilidad de quién y cómo se paga, a veces lo olvidamos por definir metas muy ambiciosas».

Finalmente, Javier Cavada, señaló que “necesitamos esos signos, señales del mercado para permitir la entrada de tecnologías que permitan tener utilización de energía solar más potente del planeta. Chile tiene un potencial brutal, sin embargo, hoy en día como en casi todos los países la red está diseñada para generar, no para consumir, guardarlo y entregarlo más tarde. Sobre todo el almacén de hidrocarburo que no es propios sino importados. Dejar de ser dependiente de la importación de diésel o cualquier tipo de combustible y usar la energía disponible, es el desafío”.