El académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago, Humberto Verdejo, concurrió este lunes a la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, donde planteó su visión sobre la nueva norma de GNL Inflexible, señalando que el proceso para la importación de GNL, cuya decisión de importación debe efectuarse con una importante anticipación respecto a cuando este gas será utilizado en el sistema, por lo que se realiza en base a proyecciones y valores esperados.

Por tanto, explicó, la compra del GNL se hace con plena incertidumbre respecto de las condiciones futuras del mercado, ya sea por las condiciones de hidrología, la demanda eléctrica o la variabilidad del viento y radiación solar horaria.

Cuestionamientos

Sobre la base de lo anterior, el expositor cuestionó que la propuesta de Norma Técnica considere que el Coordinador Eléctrico Nacional determine una cuota de GNL inflexible para cada empresa y para el año siguiente, puesto que el sistema presenta una alta incertidumbre incluso de una semana a otra, por lo que se está introduciendo un riesgo adicional a la decisión de compra del GNL que impondrá una restricción a la oferta disponible de GNL para todo el sistema.

Acto seguido Verdejo aclaró algunas afirmaciones que se han realizado en el marco de este debate, considerando que es un mito sostener que las empresas deciden unilateralmente cuanto es el GNL inflexible (existe un procedimiento a cargo del Coordinador) y señaló que si existen evidencias que las empresas manejan el costo marginal estas deben ser denunciadas a través de la institucionalidad vigente.

En cuanto a la solución a esta problemática, planteó que el uso del GNL debería efectuarse de manera similar a los embalses eléctricos, a través de una adecuada gestión de los recursos en el tiempo (concepto de costo de oportunidad). En efecto, sostuvo que en ambos casos existe plena incertidumbre respecto a escenarios futuros y ambos tienen una capacidad limitada de almacenamiento para su materia prima.

Como conclusión el expositor planteó que una correcta política pública debe beneficiar al sistema en su conjunto, que el establecimiento de estas restricciones desincentivará la importación de GNL y que una restricción de la oferta necesariamente conducirá a un aumento de los precios futuros (suscripción o renovación de contratos) que perjudicará a los consumidores.

Por último, mencionó que existen urgencias de corto plazo que se están verificando en el sistema, en las cuales el GNL es un insumo clave para la operación económica y seguridad del sistema.