Varios fueron los aprendizajes registrados por la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE) en torno a la primera versión del Programa Mi Taxi Eléctrico, para el recambio de 50 vehículos convencionales a eléctricos, para impulsar el desarrollo de la electromovilidad en este segmento del transporte público.

Según la entidad, el cofinanciamiento promedio solicitado al programa «es de $7,76MM con una desviación de $0,42MM, lo cual indica que es necesario aún mantener un incentivo económico que equipare el precio de un Vehículo Eléctrico (VE) con un vehículo de combustión interna».

También se consignó que para el pago del VE, el 30% de los postulantes demostró tener capacidad de pago con ahorros personales por $13,6 millones o más, mientras que el 10% fue evaluado favorablemente por un crédito total de $13,6 millones o más, y el 31% que optó por un cofinanciamiento mixto (ahorros más crédito) fue evaluado por un crédito promedio de $7,4 millones, demostrando ahorros promedios de $6,5 millones. Finalmente, un 30% de los postulantes no fue capaz de demostrar capacidad de pago por el vehículo eléctrico.

En cuanto a la infraestructura de carga del programa, con la instalación de un sistema de almacenamiento domiciliaria para carga el vehículo, la AgenciaSE indica que el costo promedio ofrecido para su construcción fue de $1.785.000 para instalaciones con empalme y de $1.755.00 con el mismo empalme y un sistema de carga.

«Estos valores no tienen una gran diferencia ya que existe un aumento del costo al realizar ofertas sin realizar visita técnica. Los costos podrían reducirse si se entiende mejor las instalaciones de antemano», se indica.

«El costo promedio de los cargadores fue de $780.000, con una desviación de $250.000, lo que habla de una oferta competitiva dentro de los requerimientos mínimos solicitados por el programa, como wifi, comunicación OCPP o regulación de potencia», agrega la AgenciaSE.