En la Tercera Sala de la Corte Suprema se realizaron los alegatos por el recurso de reclamación que busca que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) abra una consulta con el fin de revisar la actual norma técnica que permite la condición de inflexibilidad del gas natural.

El recurso -interpuesto por Eléctrica Puntilla, Hidromaule, Energía Llaima, GPE y Besalco- pretende que el TDLC determine si dicha regulación es compatible con las normas de defensa a la libre competencia, dadas las distorsiones de mercado y sus efectos anticompetitivos que ha visibilizado este grupo de empresas y que irían en beneficio de grandes empresas generadoras de GNL.

«Esta norma es contraria a las normas de defensa a la libre competencia, pues impone un gravamen a las empresas de ERNC en favor de las empresas de generación de Gas Natural, ya que a través de la norma técnica se les impone a las compañías renovables, subsidiar las importaciones extras de GNL, lo que incluso implica el vertimiento o desecho de energía totalmente limpia», señaló el abogado de las compañías renovables y socio del estudio Bravo, Mario Bravo.

En octubre del año pasado, el TDLC estimó que no era procedente iniciar una consulta respecto de los efectos anticompetitivos de la norma, ya que la consideró como un reglamento que debe ser modificado vía legislativa y no un acto administrativo por parte de un organismo técnico como la CNE. Es precisamente este factor lo que hoy está en discusión, “en la actualidad, esta norma está regulando una actividad económica al punto de fijar un precio, lo cual va en contra del principio de reserva legal de la regulación económica”, advirtió Bravo.

En la instancia participaron como jueces los ministros Sergio Muñoz, Ángela Vivanco, Mario Carroza, Carlos Silva y Raúl Mera. Se espera que la Corte Suprema dé a conocer su parecer dentro de las próximas tres semanas.