«La eliminación o alteraciones relevantes que se le introduzcan a la actual NT GNL pueden generar impactos en el suministro de GN (Gas Natural) en nuestro país, el que involucra tanto a generadores eléctricos como a otro tipo de usuarios de los terminales de de regasificación».

Así lo señaló Carlos Cortés, presidente de la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN) sobre la Norma Técnica de despacho de centrales GNL, que se revisa en la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, donde la figura de inflexibilidad está en el centro de la discusión.

Propuesta CNE

El representante gremial abordó las propuestas de la Comisión Nacional de Energía (CNE) para modificar la Norma Técnica, señalando que «no toma en cuenta los modelos de gestión del almacenamiento común de GNL en los estanques de los terminales, en los cuales existen compromisos de recepción de embarques y entregas no sólo para usuarios del sector eléctrico».

«En particular, con respecto al mecanismo del ‘Reporte de volúmenes potencialmente inflexibles’ y la determinación semanal que efectuará el Coordinador mirando las siguientes 6 semanas, una empresa del sector eléctrico podría tener que retrasar o cancelar un embarque comprometido por decisión del Coordinador. Este hecho podría alterar la programación del terminal, afectando a otros usuarios que comparten la misma infraestructura», afirmó.

Cortés sostuvo que los cambios también generarían «restricciones operacionales que podrían traer como consecuencia que disminuyan los volúmenes de compra de GNL. Además, se genera incertidumbre para la adquisición de volúmenes de GNL para el sector eléctrico (ya que no se garantiza su posibilidad de utilización)».

Dentro de las conclusiones, se indica que la normativa que se implemente «debe ser consistente con la logística a nivel mundial del GNL, creando las condiciones para que el GN desplace a combustibles más contaminantes, como el diésel y el carbón, aportando a una matriz más limpia, segura y que opere a un menor costo».

«Por todo lo anterior, y hasta no acometer un análisis más acabado y profundo sobre los efectos sistémicos en la industria del GN de una modificación como la planteada en la propuesta de la CNE, consideramos conveniente mantener la actual normativa, la que sin duda puede ser perfeccionada», concluyó Cortés.