La necesidad de reformar urgentemente el sector energético local, especialmente en la Comisión Nacional de Energía (CNE) y en el Coordinador Eléctrico Nacional planteó el último análisis de Valgesta Nueva Energía, publicado en su boletín mensual.

«Consideramos fundamental acercarse a los principios de la OCDE y de las mejores prácticas internacionales, para actualizar la gobernanza de la Comisión Nacional de Energía y del Coordinador Eléctrico Nacional, lo cual aparece como una prioridad para que efectivamente podamos transitar hacia un mercado eléctrico más limpio, seguro y eficiente», se indica.

«En un contexto de transición energética como el que estamos viviendo, en el que la trayectoria para conseguir los objetivos que como país estamos adoptando para lograr en un futuro ser neutros en materia de emisiones, requerirá ajustes relevantes en nuestros mercados de energía, se requerirá contar con instituciones que merezcan la plena confianza ciudadana (credibilidad), de los inversionistas y del mundo político», se agrega.

Según el diagnóstico de la consultora, «el problema es que la discusión recién comienza y no estamos partiendo bien. La transición requiere un desarrollo importante de la transmisión eléctrica, y su proceso de tarificación, actualmente en curso, genera grandes interrogantes sobre la calidad del trabajo realizado y el apego al marco jurídico, a lo que debemos sumar como antecedente el congelamiento de manera ilegal de las tarifas del segmento».

«Lo mismo ocurre con la tarificación de la distribución: el camino es energía cada día más descentralizada, lo que requerirá un mejoramiento de nuestra red, hoy de baja calidad, lo que no sucederá si las señales son contradictorias en este sentido. A lo anterior, se suma una discusión relativa al rol de Gas Natural y su forma de abastecimiento, específicamente sobre el gas inflexible, en la que la evidencia presentada tanto en el diagnóstico como en los impactos de la propuesta presentada por la CNE son escasos y muy cuestionables», se precisa.