El académico y profesor de la Universidad de Santiago (USACh), Matías Díaz, abordó el tema de los convertidores electrónicos en la red de Infraestructura de Recarga de Vehículos Eléctricos (IRVE) para desarrollar servicios Vehicle to Grid, desde su definición hasta las barreras que impiden su implementación masiva, en el marco del seminario técnico de Electromovilidad realizado la semana pasada por la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE).

«El V2G nace de la necesidad de ver qué con la energía que tengo en los vehículos, si ustedes piensan que tenemos 40KWh o 60KWh en la batería de un vehículo nace la pregunta de cómo yo podría hacer que esta energía interactúe con la red y, lo que teníamos habitualmente, es que de la red pasara a un cargador y del cargador al auto, lo que es conocido como V1G y el V2G es básicamente que ahora la interacción sea bidireccional», señaló el académico.

Según el académico con esto se puede proveer «ciertos servicios eléctricos en términos de regulación de frecuencia de tensión y de algunas otras cosas que uno podría hacer al regular el cargador que tenga esa capacidad».

Las Barreras

Las principales problemáticas que destaca el académico tienen que ver con factores como el costo de las tecnologías, además de la degradación de las baterías por el aumento de ciclos de gas y descarga. «También, es complejo configurar la interacción con la red, estimar cómo se van a comportar los conductores porque es una cosa completamente aleatoria, tendría que poner restricciones ahí y todas estas cosas hacen que sea difícil establecer un modelo de negocio de cómo podría remunerar este servicio».

Añadió que, por otro lado, «no todos los vehículos eléctricos tienen capacidad V2G, de hecho, el único que tiene y está en Chile, es el Nissan Leaf. Pero si yo quisiera hacerlo con Hyundai Ioniq o con un BMW I3, no puedo porque no tienen esa capacidad. Eso hace que la balanza entre V2G y cargadores que no tienen esa capacidad, se incline un poquito hacia los cargadores más sencillos».

También, explicó por qué no es tan sencillo obtener V2G desde el punto de vista de la electrónica de potencia: «Básicamente porque la red, es AC y las baterías son DC. Entonces en la etapa de conversión entre AC y DC la tiene que hacer alguien. La puede hacer el mismo vehículo, a través de los convertidores que están en el auto, o la puede hacer el cargador, uno off board o uno típico. El tema es que todas estas conversiones se hacen de un puente de diodo, lo que hace que el cargador sea inermemente, unidireccional, eso se hace así porque es más barato».