La necesidad de contar con instrumentos de certeza jurídica en el marco regulatorio para el sector energético planteó César Vásquez, gerente comercial de Aela Energía, precisando que esto permitiría avanzar con mayor seguridad hacia las metas que el país tiene en carbono neutralidad y en la instalación de una matriz 100% renovable.

Para el ejecutivo, hay ciertos temas que generan ruido, como «el Estado de Reserva Estratégica (ERE) con el que se va a remunerar la capacidad de centrales de carbón, el gas inflexible que a mi juicio entrega distorsiones de precio del mercado spot y el impuesto al carbono, que en Chile es uno de los más bajos dentro de la OCDE».

«Recordemos que los precios han bajado 70% en los últimos procesos de licitación para suministrar a clientes regulados, con valores por sobre los 140 US$/MWh hace seis años comparado con los US$32/MWh con que cerró el último proceso de licitación», agregó.

Según Vásquez, «creo que debemos plantearnos como país, con el sector público y privado, el desarrollar los instrumentos para que las energías se sigan desarrollando en el tiempo, pero resguardando que quienes apostaron por Chile, sientan la certeza jurídica de que van a poder seguir operando en condiciones normales».

En materia de transmisión, el ejecutivo mencionó que los mayores desafíos apuntan al fortalecimiento de las redes, explicando que en los últimos meses de 2020 se registró hasta un 5% de vertimiento, «lo que puede parecer pequeño, pero este Chile, que transita hacia la descarbonización, no se puede dar el lujo de perder ni el 1% de la energía generada».

«Así que el desafío es grande. Tenemos 6.000 MW de ERNC que van a ingresar al sistema y si queremos una descarbonización completa, necesitamos construir líneas para que esta energía pueda ser evacuada y llevada a los centros de consumo», añadió

A su juicio, el fortalecimiento de la transmisión tiene un problema de base asociado, y es que «una central renovable se puede construir en dos años, si está armónicamente integrada con el entorno y no experimenta problemas de construcción, mientras que una línea de transmisión, obviamente dependiendo de su extensión, puede tardar de 5 a 8 años. Es el clásico problema de qué viene primero, si el huevo o la gallina».

Según Vásquez, el sector energético será clave en el proceso de reactivación, tal como lo afirman organismos internacionales. “Incluso se habla de una recuperación verde, recuperación sustentable. ¿Y qué significa eso?: efectivamente, tanto en el caso de Aela Energía como otras compañías, quizás ha habido algunos balances de portafolio, un pequeño replanteamiento de las oportunidades de inversión, pero estoy seguro que cuando se supere la pandemia, los planes de crecimiento serán iguales o mejor que incluso en la época pre-pandemia, porque vamos a seguir avanzando en electrificación, recuperándonos con más intensidad, con más foco en la sostenibilidad y en las energías limpias. Así que soy bastante optimista del futuro, sin prejuicio de que estamos atravesando un momento dificilísimo, industria y hogares, sin duda».