La Asociación Chilena de Comercializadores de Energía (ACEN) señaló que la «constante entrega de mediciones erróneas por parte de las distribuidoras está perjudicando a los clientes libres del sistema eléctrico, por lo que piden que este tema sea investigado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

«Las empresas distribuidoras llevan alrededor de un año estimando el consumo de clientes libres, llegando incluso a 260% de sobrecosto, impidiendo que estos últimos gestionen adecuadamente el gasto de su energía y, además, exponiéndolos a cobros indebidos», indica el gremio

Según el presidente de ACEN, Eduardo Andrade, uno de los aspectos claves para una empresa o industria «es contar con medidas confiables de su consumo de electricidad, el que puede representar, muchas veces, un porcentaje importante de sus costos de operación. Por ello, resulta especialmente preocupante que empresas distribuidoras proyecten el consumo, entendiendo por ello que ese consumo “se estimó en su totalidad o de forma parcial»,

«Esa proyección de la demanda la realiza la empresa distribuidora cuando no posee la información real del medidor o ésta se encuentra incompleta. Ante dicha situación, estiman el consumo del mes de acuerdo al consumo histórico del medidor», explica.

Y agrega: «Las explicaciones dadas por las empresas distribuidoras tendrían asidero si se estuviera en presencia de un hecho puntual, es decir que solo en algún mes en específico se produjera un problema con la información que debe entregar el medidor. Sin embargo, llama la atención que existen casos en los cuales la misma situación se repite por cerca de un año, sin que la empresa distribuidora responsable haya tomado las medidas necesarias para contar en forma oportuna con la información completa».

Mediciones

Otro problema recurrente, sostiene la asociación, corresponde a la entrega de medidas por parte de las empresas distribuidoras, «que se encuentran evidentemente incorrectas llegando, en algunos casos, a representar consumos de varias veces de lo que normalmente registra el cliente libre afectado. Esto no solo genera un contratiempo para el cliente que debe pagar por el mayor suministro (de lo contrario arriesgaría un corte de suministro), sino que también tiene repercusiones a nivel del Coordinador Eléctrico Nacional en la medida que los balances de inyecciones y retiros son efectuados utilizando las medidas proporcionadas por las mismas empresas distribuidoras».

«Entre los casos de los asociados de ACEN, se registra un cliente al cual sus facturas estimadas, para dos meses consecutivos, sumaban más de $6.250.000 y, luego de realizado los reclamos correspondientes, las facturas reales se redujeron a $1.720.000, es decir se estaba «estimando» un 260% de sobrecosto. Otra empresa, por ejemplo, recibió facturas por cuatro meses con valores que excedían un 40% el costo real de su consumo, lo que le implicó un perjuicio de alrededor de $50 millones», señala Andrade.

«Dado que las empresas distribuidoras controlan toda la información de los consumos de su área de concesión, no es posible determinar si esto es un problema generalizado o afecta solo a los clientes libres. De acuerdo a la gremial, surge la interrogante si esa falta de mediciones confiables y oportunas responde realmente a un problema real o al desinterés de las empresas distribuidoras en solucionar un problema que es de su absoluta competencia», añade.

Los asociados de ACEN destinan permanentemente recursos para instar a las empresas distribuidoras para que entreguen las mediciones de consumo correctas, entendiendo que ello es una información de primera necesidad para sus clientes y de obligatoria entrega por la distribuidora.

Desde la gremial señalan «que sería deseable que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles investigará este tema, más aun considerando que hoy las distribuidoras tienen giro exclusivo y sus esfuerzos deben estar destinados a entregar un servicio eficiente y oportuno, conforme a los reglamentos y normas vigentes».