Plenamente satisfecho se muestra Eduadro Bitran, presidente del Club de Innovación, con los resultados de Cavendish Tour, iniciativa que se organizó junto a la Asociación Chilena de Hidrógeno (H2 Chile) que, desde septiembre, realizó 12 seminarios online, abordando el potencial y las oportunidades para el desarrollo del hidrógeno verde en tres macrozonas del país, en que también se incluyó un programa de mentorías para las zonas norte, patagonia y centro sur de Chile.

El evento contó a lo largo de su programa con el patrocinio del Ministerio de Energía, CORFO, la colaboración de la agencia alemana GIZ y de la Universidad de Concepción, en esta última versión.

Es así como Bitran destaca a ELECTRICIDAD la presentación de más de 30 proyectos nacionales en esta línea, por lo que sostiene que se cumplió el objetivo de este ciclo de conferencias para «impulsar la incorporación del hidrógeno verde en Chile, abordando las brechas existentes y fomentando el desarrollo de proyectos entre el sector público, privado y la academia».

Balance

¿Cuáles son las principales conclusiones que se obtuvieron de la Misión Cavendish Tour?

Misión Cavendish Tour nos demostró que existe un gran interés, desde el norte al sur de nuestro país, y tanto desde el sector productivo como del sector académico chileno, en generar una industria en torno al hidrógeno verde en Chile. El futuro y desarrollo de esta industria es propicio gracias a nuestras favorables condiciones geográficas para la producción de energías renovables provenientes de lugares como el Desierto de Atacama y el Estrecho de Magallanes. Sin embargo, uno de los aprendizajes es que debemos trabajar tanto en la disminución de los costos, como en la generación de incentivos (financiamiento y regulación), para que el hidrógeno verde chileno sea rentable. También es clave la generación de proyectos y alianzas, tanto a nivel local, nacional e internacional, como también la generación de capital humano especializado, que pueda impulsar esta incipiente industria.

Asimismo, existe coincidencia que la clave para avanzar es promoviendo el pilotaje de soluciones que impliquen nuevos casos de uso en industrias claves de nuestro país y en opciones de exportación. El desarrollo del mercado del hidrógeno representa un importante desafío. Se trata de introducir un nuevo combustible, en que es necesario crear capacidades y aprendizaje en el país. El desarrollo de pilotos permite identificar los cuellos de botella críticos en materia de regulaciones, desarrollo de capital humano, proveedores y otras infraestructuras críticas. El riesgo privado todavía es alto por lo que el Estado debe cooperar con el sector privado para reducir los riesgos e incentivar la inversión privada, junto con enfocar el desarrollo de bienes públicos en los ámbitos en que existe mayor interés de inversión.

A su juicio, ¿qué iniciativas presentadas cuentan con mayores factibilidades para materializarse?

Pudimos conocer más de treinta iniciativas o proyectos, y las oportunidades varían según su zona geográfica. En el norte, el 45% de la energía en el sector minero son combustibles fósiles, representando el 90% el uso de diésel en el transporte de minerales al interior de la mina. El desarrollo e integración de tecnologías para abordar este desafío es clave para la industria minera y para generar una industria local de hidrógeno de las más grandes del mundo.

En la Patagonia, la exportación de hidrógeno, amoniaco y combustibles limpios, desde el Estrecho de Magallanes es la mejor opción. No obstante, el desarrollo del transporte para la industria de salmones usando hidrógeno como combustible también aparece como una opción interesante.

En la zona sur, el mayor potencial está en el uso del hidrógeno en la industria forestal, la agroindustria y la logística de exportación.

En las tres zonas soluciones de electricidad 24×7 con enfoques P2P (red peer-to-peer, o red de iguales en español) o híbridos de electricidad y calor en zonas aisladas, reemplazando al diésel, ya aparecen como opciones rentables privadamente.

¿Cómo cree que las regiones pueden enfrentar esta industrialización en torno al hidrógeno verde?

Las regiones pueden promover la innovación usando fondos como el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) velando por el desarrollo de casos de uso que tengan impacto en las industrias relevantes de las regiones y el desarrollo de proveedores locales. También pueden coordinarse con el sector privado y las entidades de formación para desarrollar el capital humano requerido por esta nueva industria.

¿Qué factibilidad ve para el financiamiento internacional de los pilotajes mostrados en las tres macrozonas?

Ya existe un ejemplo en este ámbito, es el caso de desarrollo de combustibles limpios a partir de hidrógeno verde y captura de CO2 de la atmósfera en Magallanes. En este caso el consorcio empresarial cuenta con un co-financiamiento del gobierno alemán por alrededor de US $10 millones. Existe la opción de postular a fondos europeos y de Japón (JCM), además del Green Climate Fund. Las ventajas de Chile y el compromiso del Estado chileno de impulsar una Estrategia de Hidrógeno Verde ponen al país en una posición ventajosa para acceder a fondos internacionales para apoyar el pilotaje de iniciativas innovadoras. Sin embargo, a pesar de que existen fondos internacionales de los cuales hacer uso, estos no son de conocimiento de los privados. Por ende, hay una brecha de información que es necesario subsanar para que puedan ser utilizados, el cual es uno de los objetivos que hemos estado abordando desde Misión Cavendish.

¿Qué desafíos pendientes advierte para el desarrollo del hidrógeno en regiones?

Uno de los desafíos pendientes para el desarrollo del hidrógeno en regiones, es el que los principales sectores exportadores realicen alianzas con centros tecnológicos, empresas proveedoras y desarrolladoras para innovar en sus procesos productivos, incorporando hidrógeno verde. Estas innovaciones pueden tener gran impacto en la sostenibilidad de estos sectores y generar las capacidades nacionales para poder transformarnos en un líder global.

Sería también muy relevante que el Instituto de Tecnologías Limpias, licitado recientemente por Corfo, priorice el desarrollar estas innovaciones, mediante alianzas con las industrias de exportación y proveedores tecnológicos. Falta seguir articulando esta oportunidad y no dejar de lado a la comunidad, pues si esta no es sumada en etapas tempranas, puede retrasar el desarrollo de iniciativas al no ser comprendidas o dimensionadas en total magnitud.